¿Existe Relación Entre Enfermedades Autoinmunes Y Salud Mental?

Las enfermedades autoinmunes son trastornos del sistema inmunulógico.  Estas patologías ocasionan daños y procesos inflamatorios en los tejidos del propio organismo. Según la ciencia, la salud mental y las patologías autoinmunes están estrechamente relacionadas.

Sin embargo, un elevado porcentaje de quienes padecen enfermedades autoinmunes no comunican a sus médicos sobre sus afecciones mentales.

De este tema, que suele pasar desapercibido, voy a hablar a solicitud de Linda, una seguidora de Indiana. Ella es una joven madre de familia con una niña de seis años. Para Linda, cuidar de su hogar y de sus padres, que viven con ella, son su mayor satisfacción.

Ella me comentó que hace dos años, cuando su madre cumplió 55, comenzó a experimentar mucho dolor en las articulaciones.

Al principio, no se sabía con exactitud qué estaba ocasionando dichas molestias, pero luego de algunas semanas, la llevó al reumatólogo y le diagnosticaron artritis reumatoide. Linda me dijo, que su madre no le dio mucha importancia al diagnóstico, y nunca se quejó del tratamiento. Sin embargo, a veces lucía absorta y callada.

Al observar estas reacciones, Linda decidió contactarme.  Quería solicitar que le aclarara, desde mi experiencia profesional, los daños que pueden producirse por efecto de las enfermedades autoinmunes.

Agradecí el haberme confiado esta preocupación, y le destaqué que la ciencia efectivamente ha descubierto ciertos desequilibrios mentales ocasionados por las enfermedades autoinmunes.

Así, a fin de ofrecerle algunos puntos educativos, le envié información al respecto.  En la misma  incluí ciertas ireferencias sobre las enfermedades autoinmunes. Además de ello, le mostré lo descubierto hasta ahora del efecto de estas patologías sobre la salud mental.

Considerando la importancia de divulgar estos conocimientos, consideré útil compartir este artículo en mi blog.

Generalidades acerca de las enfermedades autoinmunes

De acuerdo con la ciencia, un sistema inmunitario o inmunológico sano es capaz de defender el organismo de enfermedades e infecciones. Sin embargo, cuando el sistema inmunitario está desequilibrado, puede atacar por error a células, tejidos y órganos sanos.

Estos efectos negativos se denominan enfermedades autoinmunes y poseen la capacidad de afectar cualquier parte del cuerpo.

Asimismo, pueden favorecer la disminución de las funciones corporales y generar riesgos que pueden ocasionar la muerte. Hasta ahora, han sido detectadas más de ochenta enfermedades autoinmunes.

Dentro de las más conocidas, se pueden mencionar el lupus, la esclerosis múltiple, la diabetes tipo 1 y la artritis reumatoide. No obstante, existe una infinidad de patologías autoinmunes, consideradas raras y difíciles de diagnosticar.

Es de señalar, que ciertas enfermedades autoinmunes poco comunes pueden ser padecidas durante años antes de obtener un diagnóstico adecuado. Incluso, muchas de ellas no poseen cura y algunas requieren tratamiento de por vida para el alivio de los síntomas.

Según las estadísticas, las enfermedades autoinmunes afectan a más de 24 millones de personas en Estados Unidos. Además, unos ocho millones de personas tienen autoanticuerpos, lo que indica la probabilidad de que alguien desarrolle una patología autoinmune.

Las enfermedades autoinmunes afectan a más personas por razones desconocidas. Asimismo, las causas de estas enfermedades no se conocen a profundidad. Sin embargo, de acuerdo con los estudios se ha establecido que este tipo de enfermedades se originan a consecuencia de las interacciones entre factores genéticos y ambientales.

Factores que inciden sobre la presencia de enfermedades autoinmunes

Según los especialistas, las enfermedades autoinmunes se presentan con mayor frecuencia cuando ocurren ciertas exposiciones ambientales. Según el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Medioambiental (NIEHS) y el Programa Nacional de Toxicología (NTP), muchos de estos factores están siendo investigados.

Hasta ahora, dichas investigaciones han logrado establecer ciertos avances sobre los factores que inciden sobre algunas patologías autoinmunes. Dentro de ellos destacan:

  • Productos químicos agrícolas

Según las investigaciones del NIEHS, la exposición a ciertos plaguicidas incide sobre la presencia de artritis reumatoide en hombres que trabajaban en labores agrícolas

  • Mercurio orgánico

Este otro estudio, también financiado por el NIEHS, detectó que el metilmercurio, incluso a niveles de exposición consideradas como generalmente seguros, ocasiona desequilibrios en las mujeres. Se trata, del desarrollo de anticuerpos autoinmunes, principalmente en mujeres en edad reproductiva. Se observó además, que dichos anticuerpos, estimulaban ciertas enfermedades autoinmunes. A saber, la esclerosis múltiple, lupus, enfermedad inflamatoria intestinal y artritis reumatoide

  • Luz solar

De acuerdo a los resultados de otro estudio, se comprobó que la exposición a la radiación ultravioleta podría ocasionar el desarrollo de dermatomiositis juvenil. Dicha enfermedad autoinmune está vinculada con la debilidad muscular y erupciones cutáneas

  • Deficiencia de ciertos nutrientes

Según las investigaciones, se determinó que la vitamina D, posee un rol destacado sobre la prevención de la disfunción inmunitaria en personas de la tercera edad. Incluso, otro estudio mostró que la deficiencia de micronutrientes agrava los síntomas de lupus

  • Pobreza infantil

Los estudios determinaron, que la artritis reumatoide en la edad adulta posee mayor prevalencia en quienes tuvieron un nivel socioeconómico más bajo en la infancia. De hecho, el estatus socioeconómico más bajo en la infancia y un menor nivel educativo en la adultez, se equiparó al efecto combinado de antecedentes paternos y personales de tabaquismo.

Relación entre las enfermedades autoinmunes y la salud mental

Según un estudio de la Universidad de Cambridge y el King’s College de Londres, más de la mitad de los pacientes con afecciones autoinmunitarias padecen trastornos mentales, como depresión o ansiedad. Sin embargo, a la mayoría de ellos rara vez o nunca se les pregunta acerca de sus síntomas de salud mental.

Esto significa, que muchas personas con enfermedades autoinmunes pueden no recibir el apoyo o tratamiento adecuados para su malestar psicológico.

De acuerdo con los expertos, existen diversas razones que ocasionan que las enfermedades autoinmunitarias generen problemas de salud mental.

Una es que la inflamación y el dolor crónicos pueden desencadenar cambios que afectan el estado de ánimo y la cognición. Otra es que vivir con una enfermedad autoinmunitaria puede causar estrés, preocupación, miedo y aislamiento, repercutiendo negativamente en el bienestar mental.

Una tercera razón es que algunas enfermedades autoinmunes pueden afectar directamente al cerebro o a las hormonas que regulan el estado de ánimo, como las hormonas tiroideas.

Si la persona padece una enfermedad autoinmunitaria y cree que también puede tener síntomas de una enfermedad mental, no está sola. Es importante que busque ayuda de su médico o de un profesional de la salud mental que pueda evaluar la situación y ofrecerle opciones de tratamiento adecuadas.

Puedes beneficiarse de la medicación, la psicoterapia u otras intervenciones que le ayuden a afrontar sus problemas físicos y emocionales. También puede encontrar apoyo en otras personas con experiencias similares, como grupos de apoyo en línea o presenciales.

Los expertos recomiendan que las personas con afecciones autoinmunitarias den prioridad a su atención autoinmunitaria y a la atención de su salud mental de forma conjunta. Al abordar ambos aspectos de tu salud, puede mejorar su calidad de vida y su bienestar.

La carga emocional de la enfermedad crónica

De acuerdo a los especialistas, una gran cantidad de pacientes no se expresa abiertamente sobre su salud mental cuando reciben tratamiento para ciertas patologías autoinmunitarias.

De hecho, algunos estudios han logrado establecer que un 74% de los pacientes con enfermedades autoinmunes informó que nunca o en contadas ocasiones se les preguntaba en la institución hospitalaria acerca de su salud mental.

Por lo general, las dimensiones emocionales y mentales de estas enfermedades suelen ser profundamente personales, ocasionando aislamiento a la larga. De hecho, ellas suelen ocasionar preocupación, dolor, ira y miedo. Incluso, una gran cantidad de personas que padece estas enfermedades se sienten estigmatizadas o alienadas por efecto de dicha patología.

Se debe resaltar que todo ello ocasiona estrés, el cual también se considera un posible agravante de las enfermedades autoinmunitarias. Ello se debe a la producción de cortisol y adrenalina, producidas al activarse la respuesta de lucha o huida.

Asimismo, la cronificación del estrés que ocasionan los síntomas de las enfermedades inmunitarias produce un deterioro sobre la salud mental.

Estos son algunos ejemplos, de cómo la enfermedad autoinmune afecta la salud mental:

  • Una gran preocupación y miedo implacable por efecto de las fluctuaciones de la enfermedad, brotes y deterioro de la salud
  • Presencia prolongada de procesos inflamatorios, además del malestar físico y los dolores. Según los expertos, quienes padecen dolores crónicos, poseen una probabilidad cuatro veces mayor de sufrir procesos de ansiedad o depresión, con respecto a quienes no padecen dolores
  • Modificaciones químicas y hormonales
  • Agotamiento mental por efecto del tiempo invertido indagando acerca de la enfermedad
  • Agotamiento por diversas visitas médicas improductivas. Según los expertos, cuando se padecen ciertas enfermedades “invisibles” y los resultados de las pruebas indican que no existen anomalías, ellos esfuerzos para demostrar los síntomas a médico, resultan extenuantes.

Recomendaciones para mejorar la salud mental con una enfermedad autoinmune

Diversas investigaciones han permitido observar, que uno de los aspectos más importantes del bienestar es la salud mental. Se podría afirmar, que la salud mental es un estado de bienestar mental.

Ello permite, que podamos hacer frente a las tensiones de la vida, desarrollar nuestras capacidades, aprender y trabajar bien, además de contribuir con la comunidad.

No obstante, la salud mental puede verse afectada por las enfermedades, vulnerabilidades individuales, sociales y estructurales. Ello incluye, las enfermedades autoinmunes. Por ello, es esencial adoptar algunas estrategias que puedan prevenir el deterioro de la salud mental y promover su resiliencia.

Vale destacar, que las diferentes estrategias pueden funcionar mejor para diferentes personas, teniendo en cuenta sus preferencias, necesidades y circunstancias. Por ello es aconsejable consultar a un profesional sanitario antes de realizar cambios significativos en el estilo de vida.

He aquí algunas de las estrategias basadas en la evidencia que podrían ayudar:

Practicar ejercicio físico regular

La actividad física tiene beneficios tanto para el cuerpo como para el cerebro. Puede mejorar el estado de ánimo, reducir el estrés, mejorar la función cognitiva y prevenir la aparición de la demencia.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los adultos deberían realizar al menos 150 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada a la semana, o al menos 75 minutos de actividad física aeróbica de intensidad vigorosa a la semana, o una combinación equivalente de ambas.

Dormir con sueño reparador

De acuerdo a los expertos, la enfermedad autoinmune tiende a atacar las áreas del sistema nervioso central que generan y modulan el sueño.  Esto hace que se desarrollen síntomas que incluyen insomnio, somnolencia diurna excesiva, trastorno del ritmo circadiano, así como ciertas conductas que afectan el sueño en general.

Los estudios revelan que existe una vinculación entre la calidad del sueño y la respuesta inmune. Al no dormir disminuye la producción de anticuerpos, se desarolla enfermedades cardiovasculares, diabetes, estrés.

Se hace necesario mejorar la calidad del sueño, esta repercute en la salud mental.  Estos tips son recomendaos:

  • Acostarse y levantarse a la misma hora todos los días.  Esto ayuda a regular el ciclo natural del sueño y el ritmo circadiano.
  • Crear una rutina diaria antes de acostarse.  Esto implica realizar actividades pequeñas relajantes para la mente y el cuerpo, como por ejemplo, escuchar música suave, darse una ducha caliente, leer un libro.
  • Evitar tener dispositivos electrónicos en la habitación, tales como tablet, teléfono celular, televisor.  La luz azul emitida por estos dispositivos tiende a interferir en el sueño

El sueño insuficiente o los trastornos del sueño están relacionados directamente con enfermedades cardiovasculares, diabetes, sobrepeso, obesidad, estrés, accidentes y de manera importante con la disfunción inmune y salud mental.

Incorporar hábitos saludables

Practicar hábitos saludables como comer bien, hacer ejercicio con regularidad, dormir lo suficiente y evitar el tabaco y alcohol, ayudan a incrementar el bienestar físico y mental. Ello se debe, a la mejora de los niveles de energía, estado de ánimo, inmunidad y autoestima.

Asimismo, seguir una dieta equilibrada y nutritiva puede favorecer la salud del cerebro y prevenir el deterioro cognitivo. Los expertos de la Clínica Mayo recomiendan una dieta baja en grasas no saludables y rica en frutas, verduras, cereales integrales, pescado, legumbres, frutos secos y semillas.

Los ácidos grasos omega-3 que se encuentran en el pescado, semillas de lino, nueces y soja son excelentes para el sistema cardiovascular y cerebro.

Mantener la interacción social

Permanecer conectado socialmente y tener relaciones positivas con los demás puede hacer la vida más satisfactoria, ayudar a preservar la función mental y ralentizar el deterioro mental. La interacción social también puede proporcionar apoyo emocional, reducir la soledad y aumentar la autoestima.

Algunas formas de ser más sociable son unirse a un club o grupo, colaborar como voluntario en una causa, acercarse a amigos y familiares o asistir a una clase.

Controlar el estrés

El estrés puede convertirse en un factor importante en el desarrollo de enfermedades autoinmmunes y salud mental.  Para eso es importante aprender a controlar.  He aquí algunos tips que ayudarán en estos casos:

  • Tomar descansos intermitentes.  Es importante tener unos minutos para relajarse, ya que ayudan a reducir los niveles de estrés.  Salir y tomar aire, moverse  es sumamente importante.
  • Efectuar ejercicios de respiración profunda  y practicarlas regularmente.
  • Hacer las cosas hasta donde se pueda.  Es importante ser realista y no abarcar más de lo que se puede, ya que puede hacer que la persona se sienta más estresada.

Realizar estimulación cognitiva

Mantener el cerebro activo y ocupado puede prevenir el deterioro cognitivo y mejorar el bienestar mental. Actividades como leer, jugar, aprender nuevas habilidades, tocar un instrumento o hacer puzzles pueden estimular el cerebro y mejorar la memoria, atención, razonamiento y resolución de problemas.

Asimismo, realizar actividades relajantes como meditación, yoga, ejercicios de respiración o pasatiempos permiten calmar la mente y cuerpo. De hecho, estas actividades pueden reducir las hormonas del estrés e inflamación. Incluso, pueden ayudar a incrementar las emociones positivas y la resiliencia (capacidad de superar situaciones traumáticas).

Participar en terapias psicológicas

Por lo general, es recomendable buscar ayuda profesional de un médico o terapeuta si experimentas síntomas de depresión o ansiedad. Existen diversos tratamientos eficaces, como la medicación y psicoterapia, que pueden mejorar el estado de ánimo y capacidad de afrontamiento.

Según los expertos, se cuenta con diversos tipos de intervenciones psicológicas que pueden ayudar a prevenir o tratar enfermedades mentales. Entre ellas destacan, la depresión, ansiedad, estrés y los traumas.

Algunos ejemplos de dichas intervenciones son la terapia cognitivo-conductual, la reducción del estrés basada en la atención plena y terapia de aceptación y compromiso. Se incluyen también la psicoterapia interpersonal, entrenamiento en resiliencia o programas de perdón.

Estas intervenciones pueden ayudar a las personas a desarrollar habilidades de afrontamiento, cuestionar los pensamientos negativos, gestionar las emociones, mejorar la comunicación, potenciar la autocompasión e incrementar el bienestar.

Se sabe que, las actividades relajantes como meditación, ejercicios de respiración y pasatiempos, calman la mente y el cuerpo. Estas actividades, también pueden reducir las hormonas del estrés y la inflamación e incrementar las emociones positivas y resiliencia.

Igualmente, es importante encontrar el apoyo de familiares, amigos o grupos de apoyo que puedan proporcionar ayuda emocional y práctica. De hecho, compartir experiencias y sentimientos con personas comprensivas puede reducir el aislamiento y estrés.

Concluyendo

Según los especialistas, las enfermedades autoinmunes son afecciones en las que el sistema inmunitario ataca los tejidos del propio organismo.

Dentro de dichas enfermedades podemos mencionar el lupus, esclerosis múltiple, diabetes de tipo1 y artritis reumatoide. Las enfermedades autoinmunes pueden afectar no sólo a la salud física, sino también a la salud mental.

De hecho, la salud mental y las enfermedades autoinmunes presentan una asociación que debe ser considerada. Si ambos aspectos son tomados en cuenta de forma simultánea, indudablemente que ello permitiría que las personas con enfermedades autoinmunitarias mejoren notablemente la salud y la calidad de vida.

Existen ciertas estrategias que han sido evaluadas por los expertos, que pueden evitar el deterioro de la salud mental. A saber: practicar ejercicio regularmente, incorporar hábitos saludables, mantener la interacción social, realizar estimulación cognitiva y participar en terapias psicológicas.

A Linda la información recibida, la cual comparto en el post, le permitió visualizar la importancia de la salud mental en quienes padecen enfermedades autoinmunes. De hecho, al compartirlo con su madre, decidieron potenciar su salud incorporando algunas estrategias, para proteger su salud mental.

Para Linda, fue un momento de gran regocijo cuando su madre decidió aprender a tocar la flauta. Esta nueva destreza, junto con las caminatas que también incorporó, comenzaron a hacer efectos positivos en pocas semanas.

“Hasta el 50% de los pacientes con enfermedades autoinmunes muestran un deterioro de la calidad de vida relacionada con la salud y presentan síntomas similares a la depresión. El sistema inmunitario no sólo provoca inflamación en los órganos afectados, sino que también influye en las alteraciones del comportamiento, como la fatiga y los síntomas depresivos”

Christopher R. Pryce

Universidad de Zúrich, Suiza

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