Pasos y Cuidados Para Limpiar La Cera De Oídos Con Agua Oxigenada

La higiene de los oídos es una práctica rutinaria en los Estados Unidos y muchos lugares del mundo. Sin embargo, muchas personas realizan ciertas prácticas inadecuadas como el empleo de bastoncitos de algodón, que causan taponamiento del cerumen.

Afortunadamente existen algunos productos como el agua oxigenada, que permiten realizar la limpieza de la cera de los oídos.

De este tema, que aborda un proceso de higiene familiar, les hablaré a solicitud de Alannah, una seguidora de Colorado. Ella me comentaba, que desde niña en su familia le enseñaron mantener sus oídos impecables. Y precisamente, a mediados del verano después de tomar una ducha, empleó un bastoncillo de algodón para limpiar sus oídos.

No obstante, ella sintió en uno de sus oídos como una presión interna e incluso una disminución de la audición.

Ella me comentaba, que nunca le había gustado que le examinaran sus oídos y menos acudir a un otorrinolaringólogo. Por ello le comentó a una amiga acerca de su problema, y esta le recomendó emplear conoterapia (velas para oídos).

Ella se comunicó conmigo, a fin de que le asesorara en el empleo de este tipo de alternativas. En vista de esta situación de riesgo le respondí rápidamente, que por favor no realizara este procedimiento.

Asimismo, le hice llegar un material donde le comentaba ciertas generalidades acerca del cerumen y su importancia. Le incluí además, algunos procedimientos empleados actualmente para lograr extraer el cerumen compactado, que muchas veces causa ciertas dolencias.

Y decidí incluirle la alternativa del agua oxigenada a los fines de desbloquear su canal auditivo. El bloqueo del oído por compactación de cerumen es un efecto muy común. Por esta razón, decidí compartir esta información en mi página.

Generalidades acerca de la cera de oídos

La cera de oídos o cerumen es la sustancia responsable de lubricar, limpiar y proteger el conducto auditivo externo. El cerumen está constituido por una mezcla de secreciones originadas por ciertas glándulas denominadas ceruminosas, además de células epiteliales desprendidas.

Generalidades acerca de la cera de oídos

Dichas secreciones ayudan a mantener suave la piel del canal auditivo y brindan una capa ácida protectora. Se ha determinado, que el pH ácido posee la capacidad de combatir ciertos patógenos como hongos y bacterias.

Las glándulas que secretan el cerumen, se ubican en los dos tercios cartilaginosos del conducto auditivo externo. Es importante señalar, que el oído presenta entre 1.000 y 2.000 glándulas ceruminosas.

Se ha determinado que existen dos tipos de cerumen, el húmedo y seco. El cerumen húmedo se presenta mayormente en caucásicos y africanos. A su vez, el cerumen seco se encuentra en personas de ascendencia asiática y americanos nativos.

Por lo general su coloración es marrón amarillento, y es secretado por túbulos que se conectan a un folículo piloso o en la superficie de la epidermis.

A medida que el cerumen se desplaza lateralmente, puede mezclarse con vellos internos y otras partículas, incluyendo el polvo. Según la Academia Estadounidense de Otorrinolaringología, el cerumen juega un papel importante en la limpieza del canal auditivo externo. Dicho canal, une la parte exterior visible de nuestro oído con el tímpano.

Incluso, a pesar de que en dicho conducto ingresan diversos contaminantes, la mayor cantidad de “sucio” presente en el mismo es generado por células de piel muerta. Esto se debe al proceso de la constante renovación de la piel.

De acuerdo a los expertos, el cerumen es movilizado hacia el oído externo debido a los movimientos mandibulares. Un ejemplo de ello, los movimientos realizados al hablar o comer.

Cuando el cerumen ocasiona taponamientos

El cerumen suele mantener nuestros oídos lubricados, limpios y protegidos. De esta forma, el polvo y cualquier otro contaminante que ingrese en nuestros oídos, se adhiere a esta cera. Esto impide, que los mismos puedan desplazarse a la parte más interna y ocasionar problemas.

Muchos especialistas recomiendan, que la oreja (pabellón auditivo externo) se limpie dos a tres veces por semana. Ello se puede realizar al duchamos, humedeciendo una gasa o bastoncillos de algodón hipoalergénico. Es importante evitar introducirlos dentro del canal auditivo, porque el cerumen no logra extraerse y es desplazado hacia el interior.

Una gran cantidad de personas utilizan bastoncillos de algodón para limpiar sus oídos, pero lo introducen en el canal auditivo. Los motivos frecuentemente mencionados para hacerlo incluyen practicar la higiene de los oídos, alivio del picor, limpieza de residuos (suciedad, cera y polvo), además de razones cosméticas.

En el caso de quienes poseen un inadecuado proceso de autolimpieza del canal auditivo complica aún más la situación. Según la Academia Americana de Otorrinolaringología–Cirugía de Cabeza y Cuello (AAOC), la costumbre de introducir objetos produce consecuencias negativas.

Entre ellas cortes a nivel del conducto auditivo, perforación del tímpano y dislocación de los huesos auditivos. En ocasiones esto podría ocasionar pérdidas auditivas irreversibles. Se ha determinado, que un 2% de los adultos asiste al especialista debido a la pérdida auditiva ocasionada por el taponamiento.

Dentro de los signos y síntomas del taponamiento ocasionados por el cerumen destacan:

  • Sensación de presión o taponamiento
  • Sensación de escozor y de cuerpo extraño al masticar
  • Dolor de oído
  • Sensación de inflamación en el oído afectado
  • Presencia de ruidos, pitidos o zumbidos en los oídos (tinnitus)
  • Disminución de la audición a nivel del oído afectado
  • Mareos
  • Tos
  • Emisión de un olor y secreción del oído
  • Autofonía (escuchar nuestra propia voz de manera amplificada).

¿Por qué se presentan lo tapones de cerumen?

Como ya hemos mencionado, el conducto auditivo externo posee un revestimiento de piel, por ello posee diversos anexos cutáneos. Entre ellos folículos pilosos, glándulas sebáceas y glándulas ceruminosas, un tipo de glándula sudorípara modificada. De acuerdo a los expertos, dichas estructuras confieren protección al oído frente a diversos agentes externos.

¿Por qué se presentan lo tapones de cerumen?

El cerumen formado a nivel de las glándulas ceruminosas está conformado por una mezcla de ciertos compuestos. A saber secreciones sebáceas, sustancias producidas por la descamación epitelial, además de las secreciones propias por las glándulas ceruminosas. De acuerdo a la ciencia, el cerumen posee propiedades antibacterianas y lubricantes.

Como ya se mencionó el conducto auditivo externo de forma natural se mantiene limpio gracias a un sistema de drenaje. Dicho mecanismo, es favorecido por el movimiento que se produce cuando el epitelio se descama. Ello se produce desde la membrana timpánica hacia afuera.

De acuerdo a los especialistas, este desplazamiento es similar al de una cinta transportadora y es reforzado cuando movemos la mandíbula al hablar, bostezar o masticar los alimentos.

Los tapones de cera no son ocasionados por falta de higiene, sino por la acumulación del cerumen ocasionada por un exceso de secreción, o debido a una inadecuada eliminación. Dentro de estas causan destacan:

  • Procesos de compactación mecánica, ocasionada al introducir bastoncillos de algodón u otros objetos (clips, horquillas) a través del canal auditivo
  • Empleo de auriculares, por su efecto de bloqueo del canal auditivo
  • Exceso de lavado con jabones o champú
  • Utilizar frecuentemente las piscinas
  • Padecer ciertas enfermedades dermatológicas
  • Poseer un canal auditivo estrecho o con deformaciones
  • Haber sido sometido a una cirugía del oído
  • Presencia abundante de vellos en el interior del canal auditivo
  • Modificaciones producidas a nivel de las glándulas de cerumen por efecto de la edad, que causan secreciones que se deshidratan con mayor velocidad.

Metodologías actualmente empleadas para la eliminación del cerumen

Actualmente los especialistas recomiendan los siguientes métodos: agentes cerumenolíticos, irrigación y eliminación manual.

Agentes cerumenolíticos

Por lo general, estos agentes son soluciones líquidas que favorecen la dilución, ruptura y ablandamiento del cerumen. Poseen un alto contenido de agua o de aceite, pero los compuestos a base de agua son más comunes.

Dentro de los más empleados en solución acuosa destacan: ácido acético, docusato sódico, bicarbonato de sodio y peróxido de hidrógeno. A su vez, los cerumenolíticos en base a aceite son: aceite de oliva, aceite de almendra o aceite de cacahuete.

La mayoría de ellos son gotas de venta libre empleadas en dosis promedio de cinco gotas por dosis o una o dos veces al día durante tres a siete días.

Uno de los cerumenolíticos comúnmente empleado es el peróxido de carbamida. Generalmente se prescribe el uso de cinco a diez gotas dos veces al día durante un máximo de cuatro días.

Se ha determinado, que estas gotas poseen la capacidad de liberar oxígeno. Ello permite ablandar el cerumen y facilitar su expulsión espontánea. Se ha observado además, que este compuesto posee un cierto efecto antibacteriano.

Irrigación

Este método es muy empleado para eliminar de forma segura el cerumen. Sin embargo, para emplear este método se recomienda que se visualice primero la membrana timpánica.

A nivel clínico se emplean diversos métodos de irrigación. Por lo general, se emplea agua templada y es considerada una maniobra relativamente sencilla. Sin embargo, es recomendable que sea realizado por personal sanitario cualificado.

Por lo general, se procede a reblandecer el tapón de cerumen con gotas cerumenolíticas. Luego de ello, se procede a aplicar el agua a cierta presión mediante el empleo de una jeringa auricular. Mediante este método, la corriente de agua producida al aplicarla con cierta presión, tiende a arrastrar el tapón de cerumen.

A pesar de que este método es relativamente barato y seguro, podría ocasionar traumas potenciales. Entre ellas destaca, la perforación de la membrana timpánica. De hecho vale destacar, que los pacientes que reciben tratamientos crónicos con anticoagulantes, presentan riesgos elevados de padecer hemorragias o hematomas.

Por ello es importante antes de utilizar la irrigación, visualizar primero la membrana timpánica a fin de descartar una perforación.

Extracción manual

Este método es el último recurso recomendado por la AAOC. Por lo general, este tipo de procedimiento requiere el empleo de instrumental especializado para una visualización óptima. Entre ellos destacan un microscopio binocular, espéculo manual y dispositivos de extracción como cucharas y pinzas especiales.

Una de las ventajas de este método es que se logra minimizar el riesgo de infección, debido a que el canal auditivo no se expone a la humedad. No obstante existe un ligero riesgo de perforación y traumatismo local. En especial, si no se obtiene una adecuada cooperación del paciente, por lo general cuando son niños o adultos mayores.

Según la ciencia, no se plantean contraindicaciones absolutas para la extracción de cerumen. Sin embargo, es importante que los médicos tengan precaución con pacientes, que presenten enfermedades que disminuyen las defensas (diabetes, VIH).

Ello se debe, a que ellos presentan mayor susceptibilidad a las infecciones aún con traumatismos menores. Además de ello, deben considerarse los problemas de anticoagulación crónica, y los defectos anatómicos que causen estrechamiento del canal auditivo.

Por lo general, quienes padecen diabetes poseen un pH más alto del cerumen, por ello son más susceptibles a infecciones bacterianas.

Incluso se ha logrado establecer, que este tipo de pacientes presenta una mayor propensión de padecer una otitis externa maligna. De hecho, esto puede presentarse como una compactación de cerumen o un pólipo auricular para un profesional de salud inexperto.

Advertencias de los expertos

En ocasiones, el empleo de procedimientos inadecuados favorece una mayor compactación del cerumen y puede ocasionar ciertas complicaciones. Dentro de estos dispositivos, que son empleados a nivel generalizado, destacan los bastoncillos de algodón y velas para los oídos.

El empleo de bastoncillos además de empeorar la compactación del cerumen, pueden originar perforación a nivel de la membrana timpánica.

A su vez, las velas empleadas en los oídos, son dispositivos huecos recubiertos de cera de abejas. Por lo general, un extremo el dispositivo se introduce en el canal auditivo y el otro extremo se enciende. Este método afirma falsamente, que se produce un efecto de chimenea que permite extraer el cerumen.

La FDA no aconseja bajo ninguna circunstancia emplear este procedimiento dada su ineficacia, y posibilidad de ocasionar lesiones peligrosas.

Limpiando el cerumen con agua oxigenada (peróxido de hidrógeno)

De acuerdo a los especialistas, la acumulación de cerumen puede acarrear diversos inconvenientes si la misma no se elimina adecuadamente. Dentro de ellos destacan:

Limpiando el cerumen con agua oxigenada (peróxido de hidrógeno)

  • Infección a nivel del oído medio
  • Perforación del tímpano
  • Infección a nivel del oído externo (oído de nadador)
  • Pérdida permanente de la audición debido a un traumatismo acústico.

Acorde a diversas investigaciones se ha logrado establecer, que la limpieza del cerumen con agua oxigenada es bastante eficiente.

De hecho ha sido considerada como un ingrediente eficaz desde hace muchos años. Según los investigadores, a pesar de que el tratamiento con irrigación es una metodología común, las gotas surgen como alternativa. Sobre todo por su sencillez, bajo costo, menor margen de error y mayor seguridad.

Este procedimiento empleando gotas de agua oxigenada es empleado de forma segura por muchas personas. De hecho, diversas investigaciones han catalogado el agua oxigenada como un agente cerumenolítico de alta eficacia.

A diferencia de los bastoncitos de algodón, no moviliza el cerumen hacia el interior, sino que lo reblandece. Este efecto facilita su posterior eliminación.

A nivel comercial, se encuentran gotas con agua oxigenada en su composición. Las mismas se conocen bajo el nombre de peróxido de carbamida.

¿Cómo lo realizo?

  • Acostarse con la cabeza de lado (la oreja debe quedar paralela a la cama)
  • Aplica las gotas en el oído de acuerdo a las instrucciones del fabricante
  • Debes permanecer en esta posición sin moverte por espacio de tres a cinco minutos
  • Gira la cabeza para ayudar a drenar el contenido del conducto auditivo. Seca y limpia el pabellón auditivo con una toalla limpia
  • Repite esta operación en el otro oido
  • Mantén esta posición por 3 a 5 minutos. Luego da la vuelta a la cabeza para drenar los residuos. Si es necesario, limpia el exterior con un paño limpio
  • Realiza una nueva aplicación del producto de acuerdo a las instrucciones del fabricante.

Nota

Emplear este tratamiento si se tiene la certeza de que no existen procesos negativos o ruptura a nivel del tímpano. Es importante emplear las gotas estandarizadas comercializadas comúnmente y evitar el empleo del agua oxigenada convencional de uso doméstico.

Concluyendo

De acuerdo a lo visualizado, el cerumen es producido por ciertas glándulas especializadas para proteger los oídos. Este singular compuesto posee propiedades lubricantes y antibacterianas.

En condiciones normales, el cerumen que se ha ido produciendo se desplaza por el conducto auditivo debido a la reposición de las células muertas que recubren el conducto auditivo. Asimismo, los movimientos mandibulares al bostezar, comer o hablar favorecen su desplazamiento.

Ciertas condiciones vinculadas a la edad, así como defectos del canal auditivo, procesos de compactación mecánica, empleo de auriculares, exceso de lavado y cirugías, propician la compactación del cerumen.

Si este proceso no se trata adecuadamente se pueden originar heridas a nivel del conducto auditivo, perforación del tímpano y dislocación de los huesos auditivos. De allí la importancia de evitar el empleo de bastoncillos de algodón y velas para oído.

Vale destacar, que de las metodologías para remover el cerumen destaca un compuesto en base a agua oxigenada. El nombre técnico es peróxido de carbamida, y ha sido empleado de forma eficiente para remover el cerumen del canal auditivo.

Su empleo ha sido muy bien estudiado, y utilizado correctamente no genera efectos adversos sobre el sistema auditivo.

Para Alannah la información que le envié, y que comparto con vosotros en el post, fue realmente esclarecedora. Ella me comentaba, que muchas veces la falta de información o la pereza por conocer aspectos de salud importantes, ponen en riesgo nuestro organismo.

Para Alannah el cerumen no es un desecho inservible, sino una potente protección natural que debemos aprender a cuidar. Para ella, el empleo de las gotas de agua oxigenada marcó una gran diferencia. Gracias a su empleo pudo solventar la desagradable situación del taponamiento con cerumen.

“Las velas del oído parecen ser populares y se anuncian mucho con afirmaciones que podrían parecer científicas a los profanos. Sin embargo, su supuesto mecanismo de acción no ha sido verificado, no se ha registrado ningún efecto clínico positivo de forma fiable y se asocia a un riesgo considerable.”

Dra. Joy Rafferty

Programa de la Fundación en el Hospital Ninewells

Dundee, Escocia

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