¿Tiene Beneficios Para Tu Cuerpo La Lecitina De Girasol?

La lecitina ha sido utilizada como aditivo en infinidad de alimentos y productos cosméticos. Sin embargo, muchas personas han venido empleándola como suplemento para mejorar ciertas condiciones de salud. De acuerdo a los expertos, el empleo de la lecitina se masificó el año 1907.

En ese entonces, dicho alimento funcional era extraído principalmente de la soya y huevo. No obstante, ciertos efectos negativos asociados a la producción de soya transgénica han impulsado el empleo de lecitina de girasol.

De este tema tan llamativo les hablaré a solicitud de Farah, una seguidora de Oregón. Ella me contactó a inicios del verano y me informó, que desde hacía cierto tiempo estaba tomando medicamentos para disminuir niveles elevados de colesterol y triglicéridos.

Aunque me comentó, que empezó a experimentar una serie de problemas que le generaban mucha incomodidad. Entre ellos, procesos diarreicos, dolores abdominales y debilidad muscular. Estos efectos negativos, le causaron mucha preocupación e incluso le produjeron insomnio en otras ocasiones.

A raíz de ello, decidió contactarme a los fines de que le recomendara una alternativa para lograr estabilizar sus niveles de lípidos sanguíneos.

Dado que, muchas personas padecen de este tipo de trastorno consideré importante compartir esta información en mi página.

Conociendo acerca de la lecitina

Desde el punto de vista bioquímico, la lecitina es una mezcla de lípidos neutros y fosfolípidos. Estos compuestos poseen una enorme importancia sobre el adecuado desempeño del sistema nervioso central (SNC).

Es importante señalar, que los fosfolípidos presentes en las membranas celulares cerebrales, contienen diversos ácidos grasos. Dentro de ellos, los más abundantes son el ácido graso poliinsaturado omega-3 (PUFA) y el ácido docosahexaenoico (DHA).

De acuerdo a los expertos, el adecuado desempeño cerebral está asociado a la captación de los denominados ácidos grasos esenciales. Dentro de ellos destacan, los PUFAs omega-3 o ácido linolénico y omega-6 o ácido linoleico. Es importante  recordar, que se denominan esenciales porque nuestro cuerpo carece de las enzimas necesarias para sintetizarlos.

Se sabe además, que los fosfolípidos favorecen la integridad de las células. De hecho se consideran vitales para el adecuado funcionamiento hepático, cerebral y el de otros órganos.

Existen algunos alimentos, que contienen lecitina de forma natural, entre ellos el huevo y girasol. Estas fuentes han sido empleadas desde hace muchas décadas para extraer la lecitina utilizada en las industrias alimentarias y cosmetológica.

Incluso se han empleado en gran medida en diversos suplementos dietéticos, bajo la forma de líquidos. Además de ello, se comercializa bajo la forma de suplemento dietético.

¿Son saludables todas las fuentes de lecitina?

El 2017, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (FSA) publicó en EFSA Journal los resultados de un trabajo de expertos. Este documento presentó las conclusiones de la reevaluación de las lecitinas, conocidas como aditivo alimentario E 322 en Europa.

Este informe presentó diversos casos y estudios disponibles, que describen un posible potencial alergénico de las lecitinas (E 322).

Dentro de algunos de los informes presentados destacan ciertos estudios ocupacionales. Los resultados mostraron que la lecitina de soja inhalada provocaba cambios inmunológicos y respiratorios. Se observó además, que todos los trabajadores evaluados reaccionaron a las pruebas cutáneas intradérmicas con polvo de soja.

Asimismo, se observó una reacción en casi todos ellos frente al antígeno de soya, que se preparó a partir del aceite. Incluso, se presentó una mayor incidencia de síntomas respiratorios crónicos entre quienes se expusieron al polvo de soja, en comparación a quienes no lo hicieron.

Las cifras de disnea para los que se expusieron fueron del 47,45% y tan solo de 9,7% para el grupo control o los que no se expusieron.

De acuerdo a los resultados de ciertos estudios se pudo observar también, que las proteínas de la soja poseen la capacidad de unirse a la IgE (anticuerpo producido por el sistema inmunitario). Esto fue corroborado en pacientes sensibles a la soja.

De acuerdo a los investigadores este efecto también puede ocurrir por las proteínas presentes en la lecitina de soja. Para llegar a esta conclusión se aislaron las proteínas presentes en la lecitina de soja, y se comprobó que algunas de ellas pueden unirse con la IgE. Para los científicos, esto indica la presencia de alérgenos ocultos.

De hecho dichos alérgenos constituyen una preocupación importante para quienes son alérgicos a la soja y consumen lecitina de soja como suplemento de salud.

La lecitina de soja y los riesgos para el consumidor

De acuerdo a un estudio, se investigaron seis lecitinas de soja comerciales para comprobar su alergenicidad residual. Estas fueron comparadas con los extractos de soja cruda y también con extractos sometidos a tratamiento térmico. A su vez, el contenido de proteínas fue establecido a través de ciertos ensayos sobre inmunidad.

En el caso de los alérgenos se realizaron análisis con la IgE específica de la sangre de pacientes alérgicos a la soya. Ello consistió en un estudio denominado prueba de alergia enzimática (EAST).

Las EAST mostraron, que tres de seis muestras sanguíneas de dichos pacientes contenían IgE a cuatro lecitinas de soja con un contenido de proteínas residuales superior a 20 mg/kg.

Se pudo comprobar, que los alérgenos de la lecitina de soja estaban inmunológicamente más relacionados con los alérgenos de las semillas de soja tratadas térmicamente que con las semillas crudas.

Para los especialistas, las alergias a la soja son provocadas por el contenido de proteínas presentes en ellas. De esta forma, cualquier respuesta alérgica al consumir lecitina de soja estará condicionada por su contenido en proteínas.

De acuerdo a ciertos análisis realizados se han encontrado concentraciones proteicas en el rango de 100 a 1.400 ppm en seis muestras diferentes de lecitina de soja.

Vale señalar a manera de referencia, que la nueva ley de etiquetado sin gluten de la FDA exige una concentración de gluten inferior a 20ppm.

Según un reglamento de la Unión Europea, la soja y sus productos figuran en la lista de sustancias, que causan alergias o intolerancias. Por tal motivo, debe facilitarse a los consumidores información sobre su presencia en los alimentos.

Asimismo, la cantidad de estas proteínas residuales de las lecitinas de soja en los aditivos alimentarios E322, debe mantenerse lo más baja posible.

Lecitina de girasol como alternativa saludable

Es muy importante mencionar, que la lecitina de soja también es problemática debido a los diversos procesos de modificación genética. Según los expertos, la gran mayoría de cultivares de soja utilizada para producir lecitina proviene de procesos de modificación genética.

Lecitina de girasol como alternativa saludable

Muchos científicos coinciden en desconocer en toda su magnitud los efectos a largo plazo de los alimentos modificados genéticamente. Incluso, el solo hecho de la presencia de ingredientes provenientes de plantas transgénicas preocupa a muchos consumidores.

De esta forma, considerando los posibles vínculos de los transgénicos con diversas afecciones, una gran cantidad de personas opta por buscar alternativas más seguras, sin modificaciones genéticas.

De esta forma estarían evitando la exacerbación y aparición de alergias, procesos de infertilidad y alteraciones inmunológicas del sistema digestivo. Vale destacar, que también han sido reportados ciertos casos de alergenicidad residual en ciertos productos alimenticios elaborados con lecitina de huevo.

Como se sabe, las proteínas derivadas de la clara cómo de la yema del huevo, pueden desencadenar reacciones alérgicas clínicas.

A diferencia de la lecitina de soja o de huevo, la lecitina de girasol suele estar libre de alérgenos. Además de ello, la lecitina de girasol, se extrae prensando en frío las semillas deshidratadas. Este proceso, similar al empleado para extraer el aceite de oliva virgen extra, produce tres fracciones (aceites, gomas y sólidos).

La lecitina corresponde a la fracción de gomas. Esta es otra diferencia importante con respecto a la lecitina de soja, la cual se extrae mediante procedimientos químicos.

Vale destacar, que la lecitina de girasol posee la gran ventaja, con respecto a la soja, que los cultivares de girasol (al menos en Europa), no han sido modificados genéticamente. Asimismo, los estudios han permitido establecer que la lecitina de girasol es hipoalergénica.

Beneficios más resaltantes de la lecitina de girasol

1. Favorece la reducción del colesterol

Diversas investigaciones han logrado establecer, que los excesos de grasa a nivel sanguíneo conllevan a riesgos sobre la salud cardiovascular. Uno delos efectos más directos, es el incremento de la tensión arterial. La lecitina posee la capacidad de descomponer la grasa y disminuir los niveles de colesterol.

Según los especialistas, la ingesta de suplementos de lecitina de girasol podría reducir el colesterol malo (LDL) en un 56%. Además de ello, es capaz de disminuir el colesterol total en un 42% e incrementar el colesterol bueno o HDL.

Beneficios más resaltantes de la lecitina de girasol

Este efecto permite, que se obstruyan las arterias, reduciendo el riesgo de ciertas afecciones crónicas. Esto incluye infartos, accidentes cerebrovasculares y enfermedades del corazón, incluyendo la aterosclerosis.

2. Mejora el desempeño hepático

Se ha logrado determinar, que la lecitina de girasol posee un rol fundamental en el adecuado desempeño del hígado. Se ha determinado, que la misma favorece el procesamiento de las grasas hepáticas. Igualmente se ha establecido, que la lecitina aporta diversos antioxidantes y compuestos nutricionales que logran proteger el hígado del daño oxidativo.

La descomposición del LDL, es también un efecto muy favorable para la salud del hígado. Se ha determinado igualmente, que la lecitina de girasol posee excelentes propiedades antiinflamatorias, disminuyendo el riesgo de desarrollar cálculos biliares. Además de ello, favorece la absorción de los nutrientes de los alimentos.

3. Optimiza la función cerebral y el desempeño del sistema nervioso

Como sabemos, el sistema nervioso es equivalente a una gran red de comunicación del cuerpo, controlando diversas funciones clave. Vale destacar, que la lecitina es uno de los principales componentes del cerebro y sistema nervioso en los humanos.

De acuerdo a los estudios, los fosfolípidos presentes en la lecitina de girasol pueden proteger el sistema nervioso central. Ellos poseen la capacidad de estimular los procesos de reparación, que poseen las neuronas.

De hecho, la lecitina contiene altos niveles de colina, un compuesto que se transforma en el neurotransmisor acetilcolina. Este neurotransmisor interviene en diversos procesos cognitivos (percepción, memoria, atención, pensamiento y lenguaje).

En un Estudio realizado se logró demostrar, que al incrementar el consumo de colina se producía una mejoría sustancial de las funciones cognitivas. Incluso se observó, que la suplementación con colina puede mejorar la función de la memoria en adultos mayores.

De hecho, cuando las personas presentan bajos niveles de colina pueden padecer trastornos cerebrales, enfermedad de Alzheimer o mala memoria. Algunos estudios han mostrado, que la lecitina de girasol puede ser útil para tratar afecciones como la enfermedad de Alzheimer y esclerosis múltiple.

Incluso experimentos con mamíferos de laboratorio mostraron, que la lecitina incrementa la velocidad de conducción nerviosa en condiciones de neuropatía. Además, posee la capacidad de reparar tejidos nerviosos seccionados.

La lecitina de girasol posee potentes propiedades antiinflamatorias. Ello favorece la adecuada salud de los nervios y mejora la irrigación sanguínea cerebral.

4. Evita la presencia de ciertas enfermedades a nivel del tracto intestinal

Según los expertos, el 70% del revestimiento de la mucosa intestinal posee lecitina. Esta funge como barrera para evitar daños por parte de bacterias patógenas. Por ejemplo se ha observado, que cuando alguien presenta colitis ulcerosa, una enfermedad inflamatoria intestinal, se destruye la protección de la barrera de fosfolípidos.

Esto facilita la invasión de patógenos, desarrollo de úlceras e incrementa el riesgo de padecer cáncer de colon.

Los especialistas señalan, que muchos problemas a nivel digestivo ocasionan la destrucción de la mucosa gastrointestinal. Por ello sugieren, que la ingesta de suplementos de lecitina de girasol podrían ayudar a restaurarla, proporcionando la protección necesaria.

5. Apoya la lactancia materna

Se ha observado, que la suplencia de lecitina en mujeres lactantes ayuda a reducir la viscosidad de la leche materna y mantiene los conductos sin obstrucciones. Cabe destacar, que su empleo podría evitar la obstrucción de los conductos lácteos maternos, evitando el riesgo de mastitis.

De acuerdo a los expertos, este proceso inflamatorio ocasiona complicaciones como dolor en los senos, incremento de la temperatura local, fiebre y escalofríos. Por lo general, esta patología requiere un tratamiento con antibióticos, una condición riesgosa para el bebé lactante.

Presentaciones más frecuentes de la lecitina de girasol y dosis a emplear

Debemos puntualizar, que los suplementos de lecitina de girasol se pueden encontrar en diversas presentaciones. Hasta ahora las formas de presentación de la lecitina de girasol son las siguientes: líquida, cápsulas blandas, polvos y gránulos. Por ser un producto relativamente novedoso, aún se evalúan las dosis y el tiempo de uso apropiado.

A pesar de ello se ha observado, que un elevado porcentaje de fabricantes recomiendan tomar diariamente de una a una y media cucharadas de lecitina de girasol (bien sea líquida, en gránulos o en polvo). A su vez, en el caso de la presentación en cápsulas se recomienda el empleo de 2.400mg diario.

Esta proporción puede fraccionarse durante cada comida. Es importante no exceder los 5.000 mg diarios, a fin de evitar ciertos efectos adversos. A saber, dolores abdominales, procesos diarreicos, inflamación y náuseas.

No es recomendable emplearla en personas diabéticas o en menores de dieciocho años. Tampoco se debe emplear en personas con problemas cardiovasculares.

Concluyendo

Desde hace mucho tiempo se sabe, que el sistema nervioso funciona como una red de comunicación en todo el cuerpo humano.  Este sistema es capaz de controlar todos los procesos vitales, incluyendo la respiración e incluso la contracción muscular. El eje central de este sistema es el cerebro, coadyuvado por el sistema periférico o nervios y la médula espinal.

Existe una molécula muy particular denominada lecitina, formada por una mezcla de lípidos neutros y fosfolípidos. Podría decirse, que la lecitina es uno de los principales componentes del cerebro y el sistema nervioso en los seres humanos.

Existen algunas fuentes naturales dietéticas de lecitina extraídas de alimentos como la soja, huevo y girasol. La soya ha sido empleada desde hace alrededor de un siglo para la obtención de lecitina. Esta ha sido empleada en diversos alimentos y en suplementos dietéticos. Sin embargo, algunas investigaciones han revelado que causa procesos alérgicos.

Incluso su origen transgénico causa temor en muchos consumidores.  Investigaciones y Estudios, han logrado logrado encontrar una fuente de lecitina proveniente de plantas no modificadas, y que no causa efectos alérgicos. Nos referimos a la lecitina de girasol.

Dentro de sus bondades destacan la reducción del colesterol, mejoría de la función hepática y optimización de la función cerebral. Además, puede mejorar el desempeño de los sistemas nervioso e inmunitario, protege el tracto intestinal y apoyo la lactancia materna.

Para Farah la información que le suministré y comparto en el post, fue determinante. Ella me comentó, que en lo sucesivo considerará prioritario el empleo de soluciones naturales. Para ella, la lecitina de girasol es una muestra palpable de que es posible mejorar diversas dolencias sin afectar la salud.

“Aunque la colina se sintetiza en pequeñas cantidades en el cuerpo, los estudios indican que la colina adicional procedente de la dieta es necesaria para una adecuada salud. Los resultados apoyan la hipótesis de que la ingesta de colina en la dieta es neuroprotectora a lo largo del tiempo y promueve la mejora de la función cognitiva”

Dra. Coreyann K. Poly Geracie PhD, RDN, CDE

Dietista

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