☑️ 4 Remedios Caseros Para Combatir La Osteoporosis

Según la Fundación Internacional de Osteoporosis, actualmente más de 500 millones de personas a nivel mundial padecen esta enfermedad. Se ha observado, que la osteoporosis afecta al paciente y su entorno familiar. De acuerdo a la OMS, a nivel mundial es padecida actualmente por el 6,3% de los hombres y 21,2% de mujeres mayores de 50 años.

De este valioso tema hablaré a solicitud de Marjorie, una seguidora de Arkansas. Ella cumplió 61 años el mes de diciembre de 2021 y tres meses antes había sido diagnosticada con osteopenia. De acuerdo a lo que me comentaba ella inició su tratamiento inmediatamente, tal como le recomendó el especialista.

Sin embargo, me explicaba que ella siempre ha confiado en la medicina alternativa. Por ello, consideraba que algunas opciones naturales podrían favorecer el efecto de los suplementos de calcio. De manera que, se comunicó conmigo para recibir asesoría. Marjorie requería principalmente sugerencias sobre propuestas naturales, que le permitieran potenciar su sistema óseo y así evitar padecer osteoporosis.

La osteopenia generalmente puede llegar a revertirse y evitar de esta forma agudizar la pérdida de masa ósea, propia de la osteoporosis.  Por ello, preparé un material para Marjorie, en el cual hice hincapié acerca de las propiedades y beneficios de algunas alternativas naturales. A sabiendas de lo generalizado de la osteoporosis y la osteopenia en la actualidad decidí compartir esta información en mi página.

Algunos elementos acerca de la osteopenia y osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad metabólica ósea, que afecta el tejido óseo vivo, generando fragilidad generalizada del sistema esquelético. La afección puede llegar a ser tan grave, que la densidad ósea y la calidad del tejido óseo se debilitan. Esto puede desencadenar fracturas con tan solo sufrir un pequeño traumatismo.

osteoporosis

El tejido óseo está formado por la matriz ósea, considerada un material intercelular calcificado, y por un grupo de células. Dentro de estas células destacan los osteoclastos, encargadas del desarrollo, crecimiento, mantenimiento y reparación del hueso. Posee también células denominadas osteoblastos, cuya responsabilidad es la de producir la parte orgánica de la matriz ósea.

Generalmente, la identificación y diagnóstico de esta enfermedad se efectúan mediante la medición de la densidad mineral ósea (DMO). Esta prueba se conoce como DEXA y es un tipo de radiografía capaz de medir el calcio y distintos minerales óseos.

Los resultados de las mediciones de la DMO permiten diagnosticar la presencia de osteopenia o de osteoporosis. Generalmente se emplea para ello ciertos valores de referencia, que son válidos para mujeres postmenopáusicas y hombres mayores de 50 años.

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Estos valores emplean una escala, que compara la medición de la densidad ósea del paciente con la de una persona sana de 30 años. Los resultados de esta puntuación suelen ser:

  • (-1.0) o un valor mayor: densidad ósea normal
  • (-1.o a -2,5): densidad ósea baja u osteopenia (podría presentarse riesgo de osteoporosis)
  • (-2,5) o un valor menor: alta probabilidad de osteoporosis

La osteopenia se produce como consecuencia del desacoplamiento de la actividad entre los osteoclastos y osteoblastos, lo que da lugar a una disminución de la masa ósea.

Osteoporosis, una patología con ciertos factores controlables

La osteopenia y la osteoporosis poseen ciertos factores de riesgo inalterables, tales como sexo, edad, genética y dimensiones corporales. Es decir, las mujeres poseen mayor propensión a padecer osteoporosis que los hombres. También, el riesgo de osteoporosis se incrementa con la vejez.

La osteoporosis puede dividirse en dos tipos, la tipo I es la más común en las mujeres posmenopáusicas y se relaciona con la deficiencia de estrógenos. El tipo II a su vez,  se produce en la vejez debido principalmente a la disminución del calcio y vitamina D en la dieta. Incluso, puede ser causada por el incremento de la actividad de la glándula paratiroidea.

Es importante recalcar, que cuando nuestros padres o hermanos han sufrido esta enfermedad se incrementa el riesgo de padecerla. Asimismo, las personas con cuerpos pequeños pueden tener un riesgo mayor, dado que disponen de menos masa ósea al envejecer.

Según los especialistas, el nivel máximo de masa ósea se alcanza normalmente alrededor de la tercera década de vida. A sabiendas de ello, es importante iniciar una educación temprana sobre cómo lograr y mantener niveles saludables del sistema óseo.

Dentro de las consideraciones importantes destacan evitar la ingesta de alcohol y bebidas a base de cola. Estos refrescos contienen ácido fosfórico, que debilita la matriz del hueso. Es también necesario dejar de fumar e incorporar actividad física con peso o realizar ejercicios regulares.

De acuerdo a la Fundación Nacional de Osteoporosis, se recomienda la ingesta de 600 mgs de magnesio.   Además de ello, esto debe ser complementado con 800 a 1.000 UI de vitamina D y baños solares diarios moderados. Una opción interesante es mi fórmula Vitamin D3 + K2.  Estas vitaminas absorben el calcio y el magnesio.

Algunas propuestas alternativas para el tratamiento de la osteoporosis

Es importante acotar, que los remedios naturales para la osteoporosis no sustituyen el empleo de los medicamentos prescritos. Tampoco, pretenden desplazar la realización de actividad física y alimentarse adecuadamente. Mas bien, los remedios caseros pueden considerarse como un refuerzo para el metabolismo.

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Asimismo, una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres mayores de 50 años son propensos a sufrir fracturas durante sus años restantes. Si estas consideraciones son tomadas en cuenta, podremos mantener una mejor calidad de vida e independencia en nuestros años de vejez.

Dentro de las propuestas seleccionadas destacan:

1. Salvia roja

La salvia roja, cuyo nombre botánico es Salvia miltiorrhiza, es una planta empleada desde hace unos 2.000 años. Esta planta pertenece a la familia Lamiácea, al igual que la menta y romero. Actualmente es empleada en la medicina tradicional china, combinada con otras hierbas para tratar enfermedades óseas.

Gracias al avance de la tecnología analítica actual se han podido determinar y aislar diversos compuestos presentes en esta planta. Según las investigaciones, los componentes bioactivos de la raíz de esta planta posee acción antiosteoporótica. Este efecto, se atribuye a la presencia del ácido salvianólico, vitamina K y litospermato de magnesio.

Estos compuestos poseen propiedades antioxidantes, por ello evitan la producción de radicales libres y son también antiinflamatorios. Asimismo, poseen propiedades de estimulación ósea, impidiendo la degeneración del hueso y evitando las fracturas.

De acuerdo a los estudios se ha logrado establecer, que estos compuestos poseen la capacidad de activar los osteoblastos, además de regular la actividad de los osteoclastos. Incluso se ha determinado, que impiden la degradación del colágeno.

Esta interesante planta se puede obtener en forma de cápsula o tintura, de igual forma puede prepararse como una infusión. De acuerdo a los expertos, a pesar de su efectividad es preferible emplearla durante un período corto de tiempo. Tampoco, se recomienda su empleo durante el embarazo ni en personas que utilizan anticoagulantes.

2. Tomillo

Esta conocida planta es empleada desde antaño en la cocina tradicional europea, asiática y del norte de África. Existen reseñas antiguas de naturalistas griegos, que recogen sus efectos antisépticos y contra dolores articulares. Se ha empleado tradicionalmente para mejorar la función inmunitaria y afecciones de los sistemas nervioso, cardíaco y respiratorio.

Asimismo, de acuerdo a estudios realizados recientemente se han detectado hallazgos sobre su efecto positivo en el sistema óseo. Según un estudio de laboratorio publicado el 2019 en Journal of Nutrition and Metabolism, sus aceites esenciales inhiben la resorción ósea. Además de ello, favorece la formación de hueso y evita los procesos proinflamatorios.

De acuerdo a otro estudio realizado en mujeres posmenopáusicas se observó, que la ingesta de 1.000 mg de tomillo diarios durante seis meses, logró mejorar la densidad ósea. Ello en comparación con un suplemento de calcio y vitamina D. Según los análisis realizados 100 g de tomillo fresco contienen 405 mg de calcio y suple el 41% de las necesidades de la Ingesta Diaria Recomendada (IDR).

Se ha detectado, que el tomillo posee igualmente importantes cantidades de vitamina K, manganeso, magnesio y zinc.  Una forma sencilla de acceder a sus beneficios es emplearlo en las comidas. A

3. Trébol rojo

Esa planta crece de forma espontánea en toda la península ibérica, sin embargo, actualmente se cultiva en todo el mundo. Su nombre botánico es Trifolium pratense y pertenece a la familia leguminosa, al igual que los frijoles, garbanzos y lentejas. Desde antiguo ha sido empleada en el tratamiento de las vías respiratorias y los problemas asociados con la menopausia.

De acuerdo a su uso popular, esta planta posee efectos sobre la salud y el sistema hormonal femenino. De hecho, los estudios bioquímicos han logrado detectar importantes cantidades de isoflavonas en sus flores.

Este compuesto posee un alto efecto antioxidante y actúan similar a las hormonas denominadas estrógenos. Se sabe, que contiene también elevados contenidos de minerales y vitaminas.

De acuerdo a los especialistas, durante la etapa del climaterio se produce una reducción importante de los niveles de estrógenos. Esto produce una serie de cambios en el metabolismo de las mujeres, provocando algunos síntomas característicos. Entre ellos destacan, sofocos, sequedad a nivel de las mucosas, dolores a nivel de las articulaciones y cabeza.

Además de ello, se presentan a menudo algunos desajustes a nivel emocional incremento de peso y pérdida de masa ósea.

Por su alto nivel nutricional y su contenido de isoflavonas esta planta se considera un complemento adecuado en la menopausia. Según los estudios posee efectos antiinflamatorios, hipolipemiantes y osteoprotectores. Es decir, puede ayudar a equilibrar los niveles de colesterol en sangre, impidiendo el desarrollo de aterosclerosis.

Asimismo, estimula la mineralización de los huesos, favoreciendo así la salud del sistema óseo.

Existen diversas presentaciones de esta planta, en forma de complemento. No obstante, la forma más segura de acceder a sus principios activos es mediante cápsulas elaboradas con extractos estandarizados.

4. Cola de caballo

Esta planta herbácea no posee flores y botánicamente es cercana a los helechos. Crece naturalmente en partes de Europa, Asia, Oriente Medio y Norteamérica. Su uso se remonta a muchos siglos atrás, incluyendo la antigua Roma y Grecia.

Se ha corroborado su uso ancestral en el tratamiento de heridas, enfermedades renales y tuberculosis. Incluso, ha sido muy empleada para acelerar la reparación de huesos fracturados.

De acuerdo a diversas investigaciones esta planta presenta elevados niveles de ácido ursólico y ácido oleanólico. Se ha determinado, que estos compuestos poseen la capacidad de mejorar la salud del sistema óseo. Este efecto es posible porque poseen la capacidad de regular el equilibrio de la vitamina D y magnesio.

La cola de caballo posee además quercetina, que permite mejorar la absorción del calcio, manteniendo fuertes los huesos. Todos estos compuestos presentes en esta planta poseen un elevado efecto antioxidante. Es importante destacar, que presenta también elevados niveles de sílice, un mineral que ha sido asociado con la mejoría de la densidad ósea.

Esta planta podemos obtenerla en forma de cápsulas, tinturas y hierba deshidratada. En el caso de las cápsulas se recomienda una dosis estandarizada con 10 al 15% de sílice. En el caso de la infusión debemos añadir a una taza de agua filtrada hirviendo una cucharadita de cola de caballo deshidratada y dejarla reposar al menos diez minutos.

Para beberla se puede añadir miel orgánica, es importante no tomarla más de tres veces al día ni por más de cinco días seguidos.

Concluyendo

Es importante resaltar, que la osteoporosis es una enfermedad potencialmente incapacitante. Sin embargo, a sabiendas que el mayor nivel de densidad ósea ocurre cuando tenemos alrededor de treinta años, vale la pena cuidarse. Es decir, incluir una alimentación saludable y balanceada, realizar ejercicios y evitar bebidas carbonatadas, alcohol y cigarrillos.

Hoy en día existen muchos medicamentos empleados para el tratamiento de la osteoporosis y la gran mayoría son muy costosos. Es importante recordar, que el estado previo de la osteoporosis, denominado osteopenia, es reversible y este sería un momento oportuno para tratar de modificar esta patología.

De hecho, en el caso de la osteoporosis los tratamientos solo logran disminuir el deterioro para evitar las fracturas.

Gracias a la incansable labor de los investigadores, se han logrado determinar ciertos hallazgos interesantes. De esta forma se corroboró, que algunas plantas empleadas ancestralmente pueden ser una alternativa para potenciar el sistema óseo. De esta forma, por medio de su empleo, se puede revertir la osteopenia o evitar el avance de la osteoporosis.

Dentro de ellas destacan el trébol rojo, cola de caballo, tomillo y salvia roja. Muchas de estas plantas, se consiguen actualmente en preparados estandarizados, que garantizan su eficacia y seguridad.

Para Marjorie la información que le envié, la cual comparto en el post, fue recibida con mucho agradecimiento. Ella cuando se comunicó conmigo, me comentaba que pudo aclarar muchos elementos de su enfermedad.

De hecho, pudo corroborar efectivamente que su padecimiento óseo, manejado adecuadamente con los suplementos que le envió el especialista y algunas de las alternativas descritas es posible superarlo. Ella me comentaba, que además de lo que le recomendó el traumatólogo, incluyó el empleo del tomillo en algunos de sus platos, aprovechando así su cuota de magnesio, calcio, otros minerales y vitamina K.

“El tomillo es una hierba medicinal que contiene muchos compuestos volátiles y aceites esenciales. Se utiliza ampliamente en todo el mundo y se considera que tiene un potencial impacto protector contra la pérdida de hueso. Los aceites esenciales son compuestos no tóxicos y biodegradables con actividad antimicrobiana y sin efectos secundarios ni molestias intestinales tras su consumo”

Amr S. Elbahnasawy

Centro Nacional de Investigación, Dokki, Giza, Egipto

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