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¿Cuántas Bacterias Viven Sobre Nuestra Piel?

¿Cuántas Bacterias Viven Sobre Nuestra Piel?

Gracias a las investigaciones realizadas hasta ahora, se sabe que la piel es un órgano multifuncional. Constituye nuestra principal barrera ambiental y es considerada muy importante para nuestra supervivencia.

Asimismo, proporciona un nicho protector para las bacterias que constituyen el microbioma cutáneo. Dichas bacterias benéficas, conjuntamente con nuestras células cutáneas y sistema inmunitario, son responsables de la salud de la piel.

De este tema tan interesante les hablaré a solicitud de Ginny, una seguidora de Arizona. Ella se comunicó conmigo para constatar una información, que le estaba preocupando.

Ella desde siempre ha sido muy cuidadosa en su higiene corporal, y me comentaba que a su esposo lejos de alegrarle le causaba preocupación.

Ginny me comentó, que ella tiende a emplear jabones y productos antibacterianos para su piel. Y desde un tiempo para acá su esposo ha sido muy insistente en que esto puede acarrearle problemas a la larga, para la salud de su piel.

Así, a los fines de reafirmar o negar el argumento de su esposo decidió solicitarme información acerca de la importancia de las bacterias de la piel.

Yo le comenté, que según la FDA no existen pruebas científicas suficientes para demostrar que los jabones antibacterianos sean mejores que los jabones corrientes para prevenir enfermedades.

De hecho se ha planteado, que los productos antibacterianos podrían inducir efectos negativos sobre la salud. Así, a los fines de honrar su solicitud, le preparé un material contentivo de la importancia de las bacterias benéficas para la piel, además de estudios que demuestran el peligro de jabones antibacteriales.

Dada la importancia de este tema consideré importante compartir esta información en mi página.

Recordando acerca de la importancia de la piel

De acuerdo a diversos estudios realizados hasta ahora, se sabe que nuestra piel juega un papel fundamental sobre la salud. La piel es considerada el órgano más grande del cuerpo, y posee una serie de funciones importantes. Dentro de ellas destacan:

  • Regula la temperatura corporal
  • Protege el cuerpo de los traumatismos
  • Es responsable de la síntesis de vitamina D
  • Mantiene el equilibrio electrolítico
  • Permite obtener sensaciones y estímulos del entorno
  • Coadyuva en la conservación de diversos compuestos químicos y nutrientes de nuestro organismo
  • Impide el acceso de sustancias peligrosas
  • Protege de los rayos ultravioleta.

¿Cómo está conformada la piel?   

La ciencia ha estudiado a profundidad nuestra piel. De acuerdo a los expertos, ella está constituida por tres capas especializadas, ellas son la hipodermis, dermis y epidermis.

La capa ubicada más externamente es la epidermis. Se ha establecido, que la epidermis está constituida a su vez por cuatro estratos. Ellos son: el córneo, granuloso, espinoso y basal.

Cabe destacar, que mediante un proceso conocido como cornificación, los queratinocitos (células predominantes de la epidermis) se producen en la capa más interna de la epidermis denominada capa basal.

Desde allí se movilizan lentamente hacia la superficie de la epidermis, y estando allí se desprenden gradualmente, siendo reemplazados por células jóvenes.

Cabe destacar, que debajo de la superficie de la piel existen nervios, terminaciones nerviosas, glándulas, folículos pilosos y vasos sanguíneos. El sudor está producido por glándulas de la dermis, y llega a la superficie de la piel a través de ciertos conductos muy pequeños.

De acuerdo a los especialistas, la piel constituye una barrera física inmunitaria y química de cara a los agentes externos. Además de ello, brinda un ambiente propicio que protege a las bacterias benéficas que habitan en ella.

Dichas bacterias, son conocidas como microbioma cutáneo.

El mundo invisible de la piel humana

La piel alberga una comunidad diversa de microorganismos, que apoyan al sistema inmunitario y lo defienden de las amenazas patógenas.

La piel a diferencia del intestino, que otorga condiciones casi ideales para el desarrollo de bacterias benéficas, es bastante inhóspito. Ello se debe, a que una gran parte de la piel que cubre nuestro organismo tiende a ser seca, ácida y baja en nutrientes.

Según los expertos, la excepción la constituyen los lugares con altos niveles de lípidos ubicados alrededor de los folículos pilosos.

Debido al gran tamaño de la piel (unos dos metros cuadrados) ofrece diversos ambientes, favoreciendo el desarrollo de subconjuntos diferentes. Ello permite, que prosperen arqueas, virus, hongos y bacterias.

De acuerdo a los expertos, una persona puede llegar a albergar hasta mil especies de bacterias en la piel.

Diversas investigaciones han logrado establecer, que el microbioma de la piel se “siembra” desde el nacimiento. Se ha observado, que los microorganismos que colonizan inicialmente nuestra piel coadyuvan en el “entrenamiento” del sistema inmunitario.

Es decir, le muestran que las bacterias benéficas de la piel poseen un impacto neutro o positivo sobre nuestro organismo. Además de ello, le enseñan cómo permanecer alerta ante los microorganismos patógenos.

Según la ciencia, las comunidades de microorganismos continúan su crecimiento hasta que alcanzamos la etapa de la pubertad. Luego de ello, los diversos cambios hormonales y de desarrollo propician la composición final que se mantendrá durante la adultez.

En años recientes se han encontrado pruebas, que indican que las bacterias, células de la piel y células inmunitarias poseen canales de comunicación.

Gracias a ello se refuerza y repara la barrera que forma la piel, se incrementan las defensas del organismo frente a infecciones y se minimiza la presencia de procesos inflamatorios.

Cosméticos antibacterianos: un enemigo peligroso para la piel

Diversos estudios han logrado establecer, que en nuestra piel habitan gran cantidad de comunidades de microorganismos.

Se sabe, que cuando ocurren algunos desequilibrios en dichas comunidades se producen efectos negativos sobre el adecuado desempeño de la piel como barrera frente a organismos patogénicos o lesiones.

Se ha determinado, que en la medida que aumenta la disponibilidad y adopción de productos antibacterianos se afectan las comunidades de microorganismos de nuestra piel.

Un estudio realizado en una comunidad rural de Madagascar estableció el efecto del empleo de jabones antibacterianos. La comunidad estudiada estaba constituida por agricultores de subsistencia sin servicio de electricidad y agua corriente.

Los investigadores cuantificaron la cantidad de jabón utilizada por cada participante, y obtuvieron muestras de frotis cutáneo en tres momentos diferentes.

A saber, antes del empleo del jabón, después de una semana de uso del jabón y dos semanas después de haber dejado de emplear el jabón.

Se observó, que el uso de jabón no afectó significativamente las medidas ecológicas de diversidad y riqueza (diversidad alfa). No obstante, la cantidad de jabón utilizado sirvió como un factor predictivo del cambio a nivel comunitario (diversidad beta).

Incluso se demostró, que los cambios persistieron unas dos semanas después de que las personas dejaran de usar este jabón.

De acuerdo a los investigadores estos hallazgos demuestran, que la diversidad de microorganismos de la piel puede resistir el empleo a corto plazo de jabón antibacteriano.

Pero ello ocurriría en situaciones donde se realicen contactos regulares con el entorno natural. Sin embargo, dichas comunidades podrían sufrir cambios en su composición microbiana.

Por lo tanto, cuando ocurren modificaciones en el estilo de vida asociados al empleo de jabón antibacteriano, pueden ocurrir alteraciones de las comunidades bacterianas de la piel. Ello podría acarrear diversos efectos negativos sobre la salud cutánea.

Estudio de las bacterias, un gran reto para la ciencia

El estudio de los microorganismos de la piel, en especial las bacterias, constituyen un reto científico de mucha magnitud y frenan el exceso de inflamación.

Estudio de las bacterias, un gran reto para la ciencia

No obstante se ha logrado observar, que las modificaciones del ecosistema epidérmico inciden de forma directa sobre diversos procesos negativos.

Entre ellos, favorecer una mayor susceptibilidad a trastornos de hipersensibilidad inmunitaria, tales como alergias o eccemas. Además de ello, pueden también obstaculizar una adecuada cicatrización de heridas crónicas (entre ellas destacan las úlceras diabéticas).

La determinación de las bacterias que intervienen en los diversos procesos, constituye un enorme desafío. Dentro de los primeros estudios realizados se logró determinar, que la especie de bacteria Staphylococcus epidermidis, ejercía muchos efectos positivos.

A su vez, la especie bacteriana Staphylococcus aureus actuaba de forma negativa, acarreando procesos patogénicos. Sin embargo, no siempre puede ocurrir así.

Tal es el caso de Cutibacterium acnes , una bacteria que puede producir metabolitos que impiden la infección por patógenos. Sin embargo, cepas de esta bacteria también pueden desempeñar un papel importante en el padecimiento del acné.

Es importante resaltar, que es necesario obtener una mayor cantidad de perfiles genéticos y funcionales para comprender mejor los factores que posibilitan que ciertas bacterias sean beneficiosas o perjudiciales.

Dichos estudios pueden constituirse en herramientas terapéuticas invaluables. A manera de ejemplo, algunas especies de bacterias benéficas como S. epidermidis producen una serie de compuestos antimicrobianos que podrían utilizarse para tratar infecciones.

La piel y su asociación con las bacterias benéficas

En la piel se libra una batalla bacteriana constante. Las bacterias útiles intentan impedir (afortunadamente, a menudo con éxito), que las bacterias nocivas hagan de las suyas. Un buen ejemplo de esta batalla tiene lugar en la piel.

Según la ciencia, la microbiota de la piel es única en cada persona, semejante a una huella dactilar. A manera de ejemplo, en nuestras manos viven unas treinta especies de hongos y unas ciento cincuenta especies de bacterias.

Si lográramos comparar nuestra población con la de cualquier otra persona, probablemente no observaríamos ni la mitad de “nuestras” bacterias en las manos de otra persona.

De hecho se ha establecido, que tan solo se comparte un 13% de las especies de bacterias con otras personas. Investigaciones recientes permitieron identificar a los usuarios de teclados de ordenador, tan solo analizando muestras de tres teclas.

Esto permitirá que, a futuro los investigadores forenses podrán establecer quién tocó determinada arma, e incluso podría corroborarse de forma exacta con que mano lo hizo.

Es importante destacar, que aunque nos lavemos las manos, las poblaciones bacterianas pueden volver a sus niveles normales en tan solo un par de horas.

Actualmente se sabe, que del efecto conjunto del microbioma cutáneo, células de la piel y sistema inmunitario, depende la salud de nuestra piel.

Se descubren otros efectos beneficiosos de bacteria muy especial

De acuerdo a un estudio publicado en febrero de 2022 in Cell Host & Microbe, se mencionó un hallazgo interesante. Se trata de una bacteria, que vive en la piel llamada Staphylococcus epidermidis, de la cual ya se conocían beneficios.

De acuerdo a los expertos, esta bacteria protege la piel de los daños y pérdida de agua. Incluso, este hallazgo podría promover la salud cutánea durante el envejecimiento o para tratar enfermedades de la piel.

Esta bacteria estudiada es una de las tantas, que forman parte de las bacterias benéficas que alberga nuestra piel.

De acuerdo a los estudios actuales, se cree que en nuestra piel residen unas mil especies de bacterias, además de otros microorganismos, denominados de forma general microbioma cutáneo.

Diversas investigaciones han logrado demostrar, que dichas bacterias pueden impedir el crecimiento de otros microorganismos causantes de daños. Incluso, ciertas bacterias de la piel, coadyuvan en el combate de infecciones, al interactuar con el sistema inmunitario.

 

Las bacterias y su efecto protector de la piel

De acuerdo a los especialistas, el crecimiento de la capa externa protectora de la piel constituye un proceso complejo. Dicha capa está constituida por una mezcla de células, además de las sustancias grasas producidas por ellas.

Las bacterias y su efecto protector de la piel

Esta asociación impide, que la piel se deshidrate y que ingresen microorganismos patógenos.

Dentro de estas sustancias grasas destaca la ceramida, una molécula con efecto protector en la capa externa de la piel.

Se ha observado, que cuando existen bajos niveles de este compuesto se producen ciertos trastornos de la piel como sequedad, además de envejecimiento prematuro.

Vale destacar, que en el estudio mencionado anteriormente los investigadores del Instituto Nacional de Alergia descubrieron algo muy interesante. Lo más relevante fue la reducción sustancial de la pérdida de agua en la piel de los mamíferos de laboratorio.

Según los investigadores del estudio, ello ocurrió cuando a la piel de estos animales se aplicó la bacteria S. epidermidis. Previamente, estos mamíferos habían estado expuestos a irritantes comunes.

De acuerdo a los científicos participantes, este efecto posiblemente se debió a una enzima producida por algunos tipos de bacterias, denominada esfingomielinasa (Sph). Y se ha determinado, que puede descomponer la esfingomielina.

Este tipo de grasa se encuentra presente en la superficie de las células, ceramidas y fosfocolina (PC), empleadas como fuente de nutrientes para las bacterias.

En este interesante estudio, los investigadores descubrieron el gen que codifica la Sph en el 98% de una colección de S. epidermidis aislados de tejido de piel humana.

De acuerdo a los resultados no se observó, que la producción de Sph incidiera sobre comportamientos potencialmente peligrosos de las bacterias que pudieran dañar al huésped.

Se abre una nueva oportunidad para emplear probióticos en la piel

De acuerdo a experimentos adicionales realizados en células cultivadas se logró confirmar, que S. epidermidis utiliza Sph para adquirir PC de la esfingomielina presente en las células de la piel.

Los resultados investigativos permitieron establecer, que la producción de PC ayudó a la bacteria a sobrevivir en condiciones de alta salinidad presente en la piel.

Igualmente, se demostró  una reducción de la pérdida de agua de la piel en los mamíferos empleados en laboratorio.

Ello se observó, tanto en condiciones normales de desecación de la piel, como los que presentaban escozor cutáneo asociado a la falta de ceramidas.

De acuerdo a los investigadores, el efecto protector estaba asociado a la capacidad de S. epidermidis para producir Sph. De hecho, se trata de un efecto simbiótico, es decir favorecía tanto a la bacteria como a huésped.

Este estudio mostró, que la descomposición de la esfingomielina favorecía la supervivencia de la bacteria benéfica. Además de ello, se producían ceramidas que protegían la piel del huésped.

Para los investigadores, este estudio mostró el potencial de esta bacteria benéfica para la mejora de la salud de la piel en personas que padecen enfermedades o están envejeciendo.

Los investigadores responsables, esperan obtener mayor información al realizar estas pruebas en ensayos clínicos con personas.

Concluyendo

De acuerdo a lo mostrado se pudo apreciar, que nuestra piel alberga unas mil especies de bacterias y microorganismos. Los científicos los denominan el microbioma cutáneo. Estas bacterias, junto a las células y sistema inmunitario, son responsables de la salud de la piel.

Debemos resaltar, que estudiar las bacterias que habitan nuestra piel es un gran reto. Sobre todo, considerando que ellas son una especie de huella dactilar para cada ser humano y tan solo se comparte entre nosotros un pequeño porcentaje de las mismas.

Cabe destacar, que ciertas conductas actuales como el empleo de productos antibacteriales eliminan una gran cantidad de ellas, dejando nuestra piel expuesta al efecto de muchos patógenos.

Estudios actuales han permitido corroborar, que algunas bacterias benéficas pueden constituirse a futuro en una alternativa de empleo probiótico a fin de utilizarse para proteger la piel de quienes envejecen o padecen de enfermedades cutáneas.

Ginny recibió la información que le envié, la cual comparto en el post, con mucho beneplácito. Ella me agradeció, por haber aclarado la veracidad de la insistencia de su esposo acerca de los jabones antibacteriales.

Asimismo, pudo caer en cuenta que nuestra piel no es solo un tejido que se ve y se siente. Es también una barrera para la salud de la piel donde las bacterias benéficas desempeñan un rol muy importante.

“Nuestro estudio destaca el potencial de Staphylococcus  epidermidis como tratamiento probiótico para mejorar la salud de la piel durante el envejecimiento o en personas que sufren enfermedades cutáneas”

 Dr. Michael Otto

Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de los NIH

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