☑️ Pacientes De COVID-19 Siguen Con Síntomas Luego De Recuperación

Noticias difundidas a través de los medios, han mencionado acerca de un número importante de personas, que luego de haberse recuperado de COVID-19, experimentan ciertas molestias. De hecho, muchos científicos esperaban que los pacientes dados de alta, presentaran cierta inmunidad y no reaparecieran síntomas. Sin embargo, estudios realizados en diversas partes del mundo, confirman lo contrario.

Se han propuesto algunas teorías, acerca de este hecho, las cuales han sido corroborados mediante pruebas clínicas, en diversos países. Como ejemplo, se puede citar una reseña aparecida a inicios de agosto, en un diario español. Allí se afirmaba, que aproximadamente un 40% de los pacientes dados de alta del Hospital General de Alicante, presentaban síntomas, dos meses después. De hecho, en España, existen miles de personas dadas de alta con secuelas persistentes. La situación ha sido tan agobiante, que ellas, se han unido en colectivos, para hacer reclamos ante las autoridades sanitarias.

De este curioso voy a hablar, precisamente motivada por la inquietud de algunas seguidoras, que conocen a personas “curadas”, pero que aún presentan ciertos síntomas. Y específicamente, recibí la solicitud de  Ismaela de España, cuya hermana  32 años, fue dada de alta, hace más de 80 días. Sin embargo, se ha encontrado que las personas que la atienden, le envían medicamentos ansiolíticos. Ante esta situación, mi amiga solicitó mi apoyo, para que le informase más detalladamente, a que podría deberse esta recurrencia de los síntomas.

Al indagar en varias fuentes, pude elaborar para ella, un informe descriptivo acerca de las posibles causas de la persistencia de los síntomas. Lo acompañé además, con algunas reseñas de estudios científicos. Observando la utilidad de este material, decidí compartirlo  en mi página.

Algunos casos significativos ocurridos en pacientes dados de alta por COVID-19

Como se dijo al inicio, aproximadamente un 40% de los pacientes curados de esta enfermedad, en el Hospital General Universitario de Alicante han presentado síntomas dos meses después.

Los médicos realizaron un estudio de seguimiento de casos. Y a pesar, de lo que arrojaron los resultados, los médicos se han mostrado optimistas. Principalmente, porque mencionan que la sintomatología expresada es leve y existe un 60% de recuperados satisfactoriamente. Este interesante hallazgo, se realizó con el apoyo de equipos de especialistas, que utilizaron datos de pacientes atendidos, durante los meses de junio y julio de 2020.

algunos-casos-significativos-ocurridos-en-pacientes-con-covid-19

En esta labor participaron los Servicios de Medicina Interna y Neumología, además de la Unidad de Enfermedades Infecciosas. Este seguimiento, es un novedoso apoyo asistencial, de seguimiento a pacientes, que han sido dados de alta. Por medio de él, se quiere estudiar y detectar de forma precoz la sintomatología y sus posibles secuelas. En la búsqueda de minimizar su impacto.

Para agilizar el procedimiento de consultas, se habilitó el hospital de campaña de Alicante. Se realizó el chequeo médico a un total de 320 pacientes, con una edad promedio de 67 años. Un 80% de estos pacientes, eran egresados del Hospital General Universitario. El 20% restante, padecieron la enfermedad de forma leve y habían sido atendidos por la Unidad de Hospitalización a domicilio.

Durante los chequeos, se aplicó un cuestionario de calidad de vida y una entrevista, además de pruebas clínicas específicas. Principalmente, pruebas analíticas, radiografía toráxica y espirometría (evaluación del desempeño respiratorio), incluyendo exploración física. Del total de atendidos, el 20%, presentó dolores a nivel muscular y cansancio generalizado. Un 15% mostró dificultades respiratorias y tos. Se encontró      , además, entre un 10 al 15% con procesos de cefalea y un 15% con pérdida de olfato.

Estudios realizados en Australia aportan elementos importantes

Recientemente, se publicó una información muy interesante en The Sydney Morning Herald, de Australia. Allí, se resaltó la importancia de un par de investigaciones  que obtuvieron recursos a finales de mayo de 2020. Ellos son el estudio “ADAPT” y el estudio “ADAPT-C”, los cuales se realizan, con cohortes comunitarias bien caracterizadas, de personas con y sin infección por COVID-19 para obtener datos clínicos y muestras.

Por medio de ellos, se busca indagar, los factores que condicionan los diferentes niveles de gravedad de COVID-19. También, profundizar en el descubrimiento de los anticuerpos generados, incluyendo el estudio de los patrones, expresados por los pacientes recuperados. Por medio de estos estudios, se ahondaría en el conocimiento científico sobre el impacto físico y psicológico del COVID-19. Esto incluiría, las consecuencias inmunitarias, por ello, estos estudios también favorecerían el desarrollo de medicamentos y vacunas para COVID-19.

De acuerdo a los investigadores, la mayoría de los participantes, diagnosticados en marzo y principios de abril, ya no presentaban síntomas. Sin embargo, una minoría significativa aún los presentaba. La mayoría de las veces, los pacientes mostraban fatiga persistente, dolores corporales y de cabeza, además de pérdida olfativa. Observándose también, malestar a nivel de las articulaciones, pulsaciones aceleradas, dolor en el pecho y problemas respiratorios.

De acuerdo al Dr. Gregory Dore, médico del Hospital General Universitario de San Vicente, Sídney, en la generalidad de los casos, la sensación de cansancio o agotamiento se desvanece. Sin embargo, “una minoría importante de pacientes tiene síntomas similares a la mononucleosis… cuando informan tener este período prolongado de fatiga profunda”.

¿Estas investigaciones en que pueden ayudarnos?

Los científicos australianos, actualmente estudian, el tiempo de recuperación de los afectados por coronavirus, el tipo de anticuerpos producidos y la duración de los mismos. Ellos han observado que los anticuerpos, son producidos por la mayoría de las personas. Sin embargo, hay que resaltar que algunas, tienden a mostrar mayores niveles de anticuerpos que otras. Esto, posiblemente, influye en la sintomatología, presentada por algunos pacientes “curados”. Es decir, a mayor cantidad de anticuerpos, los síntomas tendrán una mayor intensidad. El Dr. Gregory Dore, esboza una teoría. “Si tiene una fuerte respuesta de anticuerpos, tal vez tenga más síntomas, y tal vez a medida que sus anticuerpos disminuyen, sus síntomas se resuelven”. Para él y sus colegas, la enfermedad de COVID-19 ha demostrado ser una patología, que desequilibra el sistema inmunológico.

Por ello, el nuevo coronavirus, al invadir el cuerpo humano, incide en una aceleración de la respuesta inmune, provocando generalmente, insuficiencia respiratoria aguda. Algunos de los desequilibrios, que se producen en las personas dadas de alta, inducen un grado significativo de incertidumbre. Esto, generara procesos de ansiedad en las personas y crea sentimientos de aislamiento. Podría decirse, que hay un cierto nivel de afectación psicológica. Es importante, que los responsables de la salud, de cada país, diseñen estrategias para abordar este proceso. Así que, ningún síntoma debe descartarse.

Algunos informes sugieren que, la tasa de mortalidad por COVID-19, es baja. Esto, ha llevado a muchas personas a pensar que pueden superar la enfermedad sin problemas. Sin embargo, no es tan simple, pues cada vez hay más personas que reportan síntomas, meses después de haberse infectado. Muchos pacientes, no lo toman en cuenta, porque creen que estos síntomas son efectos psicológicos. Sin embargo, actualmente, se sabe, que “este síndrome ha desencadenado, en una gran proporción de personas, una respuesta inmune anormal”

¿Puede el COVID-19 generar daños cerebrales?

Actualmente, otro científico australiano, se encuentra investigando hechos vinculados a daños cerebrales. Se trata del neurólogo, Robb Wesselingh. Él ha estado evaluando a pacientes jóvenes y saludables. Se observa, que algunos, luego de enfermar de COVID-19, han desarrollado ciertas complicaciones neurológicas., pudiendo padecer de accidentes cerebrovasculares, pérdida de memoria, psicosis, convulsiones y fatiga extrema

“Cuando comenzó la pandemia y la gente se presentaba con dolores de cabeza y en estados de confusión, muchos síntomas neurológicos pasaron desapercibidos”. Según el Dr. Wesselingh, solo se sabía que el virus atacaba el sistema respiratorio. Nunca se indagó, si se producían daños en el sistema nervioso. Tampoco, si las personas estaban sufriendo de inflamación a nivel cerebral. Wesselingh, está desarrollando una base de datos, para rastrear todos los efectos del COVID-19 en el cerebro.

puede-el-covid-19-generar-daños-cerebrales

A su vez, neurólogos británicos, investigan el efecto de esta enfermedad a nivel cerebral. De acuerdo a estos investigadores, el COVID-19, puede causar graves daños al cerebro y al sistema nervioso central. De esta forma, se puede llegar a producir parálisis, accidentes cerebrovasculares y psicosis. Estas se detectan a menudo, en etapas finales. Muchos estudios, han comenzado a revelar, que el nuevo coronavirus además de atacar los pulmones y el sistema respiratorio, afecta otros órganos. Entre ellos, los riñones, la piel, el corazón, vasos sanguíneos y los nervios.

Un estudio publicado recientemente, en la revista Brain, menciona que este virus, puede ocasionar daño cerebral severo. Y muchas veces, se presenta tanto en pacientes con síntomas leves, como o en recuperación. De hecho, muchos casos publicados, confirman que el COVID-19, genera problemas de salud a largo plazo. Esto incluye padecimiento de cansancio, problemas de memoria y debilidad general. Los científicos mencionan, que nunca antes habían observado a otro virus atacar el cerebro, en la forma como lo hace el nuevo coronavirus.

¿Qué síntomas han manifestado en pacientes “recuperados” de COVID-19?

De acuerdo al neurólogo Británico Dr. Michael Zandi, consultor de UCL Hospitals, se han detectado ciertas enfermedades inflamatorias. Se sabe, que las mismas son las causantes de destrucciones degenerativas del sistema nervioso central. Entre ellas destaca, la encefalomielitis desmielinizante aguda.

En un estudio realizado, con 43 pacientes,12 de ellos, mostraron inflamación del sistema nervioso central y 10 encefalopatía transitoria, incluyendo delirio o psicosis. Además, 8 pacientes presentaron accidente cerebrovascular y otros 8, mostraron el Síndrome de Guillain-Barré, una afección de los nervios periféricos. Esta afección, puede acarrear procesos de parálisis, siendo mortal en el 5% de los casos. Se han encontrado, además, gran cantidad de pacientes con cansancio prolongado y falta de aliento. Los mismos pueden ser ocasionados por una hipertensión pulmonar.

Aparte de ello, algunos pacientes en proceso de recuperación, presentan problemas de entumecimiento, debilidad generalizada y fallas de la memoria. De acuerdo al Dr. Zandi, algunos pacientes podrán permanecer con ciertas discapacidades a largo plazo. En la actualidad, no es posible estudiar con escáneres a nivel cerebral, a muchos pacientes aún no dados de alta, porque su condición es delicada y no pueden emplearse estos métodos. Por ello, es difícil, poder registrar en su completa magnitud las potenciales enfermedades a nivel cerebral, que puedan desencadenarse.

Observaciones realizadas en los Estados Unidos

De acuerdo a información generada por la Universidad Johns Hopkins, a inicios del mes de julio, existían unos 2,9 millones de casos confirmados de COVID-19. De este total, aproximadamente unos 906.763 casos (31%), figuran como “recuperados”. Sin embargo, este proceso no ha sido igual para todos. Según la OMS, el tiempo de recuperación para casos leves es de unas dos semanas y unas seis semanas para casos graves. Sin embargo, muchas personas, reportan síntomas meses después de la infección. De acuerdo a los reportes de las visitas médicas y la información generada en las redes sociales, el número de afectados crece. Por lo general se informan de problemas leves como la pérdida continua del gusto y el olfato. En otros casos, se experimentan problemas de mayor gravedad como fiebres recurrentes, dificultades cognitivas y respiratorias, además de dolor en el pecho.

En la actualidad, se desconoce si esta sintomatología es temporal o si es indicativo de un daño permanente ocasionado por el virus. “Han pasado pocos meses, desde que se detectó el virus en China, por lo que nadie puede decir con certeza si se trata de complicaciones a corto o largo plazo”. Esto fue mencionado por el Dr. Samer Kottiech, cardiólogo, de Nueva York. Según sus estimaciones, el 90 % de sus pacientes, recuperados de COVID-19, experimentan síntomas prolongados. De hecho, este cardiólogo se infectó en marzo y aún no se recupera por completo. “El mayor problema es que mi capacidad pulmonar todavía está un poco disminuida. Solía ser muy activo, ahora siento que no puedo hacer ejercicio como antes”.

Un síndrome podría explicar en parte los síntomas posteriores al COVID-19

De acuerdo al Dr. Avindra Nath, director de neurología clínica del Instituto de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de los Institutos Nacionales de Salud, es muy temprano para generar conclusiones. Él es de la idea, de generar suficiente información, antes de emitir algunas teorías. Sin embargo, existen algunos hallazgos, que pueden conducir a encontrar las respuestas. De acuerdo a él, los pacientes con síntomas recurrentes, posiblemente presentaban enfermedades preexistentes, tales como diabetes o problemas cardiovasculares. Un hecho, tal vez desconocido, por muchos de los pacientes, junto a una teoría que manejan los científicos, pueden ayudar a encontrar algunas respuestas.

sindrome-podria-explicar-los-sintomas-luego-al-covid-19

Se trata de un síndrome denominado fatiga post-viral. Siendo reportada anteriormente, en algunos pacientes que han sufrido enfermedades causadas por otros coronavirus como SARS y MERS. De acuerdo al Dr. Nath, “Lo que sabemos, de estas otras infecciones virales es que pueden causar problemas que duran años”. Actualmente, él se encuentra en la fase preparatoria para inscribir a pacientes para un estudio. La idea, es investigar lo que está sucediendo con el sistema inmunológico, de las personas que aún no logran recuperarse por completo del COVID-19. Y de esta forma, ahondar en un tratamiento. “Queremos averiguar cuáles son esas anomalías. Una vez detectadas, potencialmente pueden ser tratadas”.

Concluyendo

Es importante destacar, que a medida que surgen muchos sobrevivientes de COVID-19, con síntomas incapacitantes, los Institutos Nacionales de Salud (NIH), reconocen su gravedad. Sobre todo, los riesgos para la salud de la Encefalomielitis Miálgica (EM) o Síndrome de Fatiga Crónica (SFC). A finales de julio, el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de los NIH, destacó sobre este problema. De esta forma, el NIH, actualmente, se encuentra estudiando una serie de medidas importantes, para financiar investigaciones muy necesarias. Ellas, permitirán esclarecer los efectos del COVID-19, denominado muchas veces también, “COVID prolongado”.

Se ha observado que este síndrome posvírico o post-viral, no es un hecho aislado. Se pudieron apreciar, algunas de las investigaciones, que se han venido efectuando, a nivel mundial. La mayoría de ellas, busca ahondar con exactitud, en las causales de los diversos procesos que ocurren en personas recuperadas de COVID-19. Muchos de estos síntomas, incluyen dificultad respiratoria, pérdida continua del gusto y el olfato y dolor en el pecho. Presentándose, además: problemas para dormir, debilidad, dolores de cabeza, musculares o articulares y dificultades cognitivas. Así, la iniciativa del NIH, junto a los esfuerzos académicos de países como Gran Bretaña, Canadá y Australia, será determinante.

Mi amiga Ismaela de España me comentó que su hermana ha sentido bastante alivio, pues no pensó que esta anomalía fuese tan reconocida. Además, se mostró muy satisfecha por haber preparado para ella, esta información, que es la compartida en el post. Se alegró, que muchas instituciones alrededor del mundo, puedan reconocer, que lo que experimentan miles de personas, no es psicológico. Ella me comenta que está segura, que algunos Expertos del país continuarán investigando a profundidad, acerca del síndrome posvírico.

“Con el COVID-19, el período de recuperación parece ser más largo que con otras enfermedades similares. Parece que los pacientes tardan al menos varias semanas, y en algunos casos varios meses, en volver a sentirse bien.”

Dr. Robert M. Kotloff

Si te ha gustado este artículo y tienes un interés sincero en aprender cómo puedes vivir más sano, me gustaría regalarte una copia de mi último libro #Yo Puedo con la Dra. Cocó.

Sí la página te da un mensaje de error es porque no has entrado la dirección bien. Vuélvelo a intentar, asegurando no haber dejado ningún espacio antes, después o entre las letras de tu dirección.

Compartelo en:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email
Print

¡Inspirate!

Publicaciones Relacionadas