El Consumo Diario De Ciruelas Pasas Podría Contribuir A La Salud Ósea

La osteoporosis es un problema de salud pública cada vez mayor, dado el envejecimiento de la población y la ingesta inadecuada de diversos alimentos. Entre ellos destacan los lácteos, cereales integrales, verduras y frutas. Estos alimentos, poseen diversos nutrientes esenciales, que favorecen el mantenimiento del sistema óseo a lo largo de la vida.

Dentro de estos alimentos figura actualmente la ciruela, apoyada en una serie de estudios que lo respaldan.

De este tema, que posee una alta incidencia a nivel global, hablaré a solicitud de Paula, una seguidora de España. Ella me comentaba, que había iniciado su etapa pre menopáusica hace un año y medio. Para ella fue una situación difícil, pues conllevó cambios en el estilo de vida, además de los sofocones frecuentes.

Paula me manifestó, que desde finales de diciembre de 2021 presentó niveles inadecuados en su densitometría ósea. Esto implicó, que se le diagnosticara osteopenia.

Ella desde entonces ha estado cumpliendo a cabalidad las recomendaciones del especialista, incluyendo la ingesta de calcio. Paula me contactó a los fines de que le recomendara algunas estrategias naturales para mejorar la salud de sus huesos. Así, honrando su solicitud le hice referencia a ciertos alimentos que fortalecen el sistema óseo.

Asimismo, le mostré acerca de un descubrimiento que muestra una nueva faceta de las ciruelas pasas. Es decir, según estudios recientes se descubrieron algunas potencialidades de este alimento deshidratado sobre el fortalecimiento de los huesos.

Dada la importancia de estos recientes descubrimientos, consideré importante compartirlo en mi página.

Conociendo algunos elementos acerca de la importancia del sistema óseo

Nuestro esqueleto es considerado uno de los sistemas más grandes del cuerpo. Vale destacar, que además de cumplir funciones estructurales, de movimiento y protección, también contribuye con el equilibrio de diversos órganos. Esto según los expertos, se considera una función extraesquelética, por su contribución a la homeostasis de diversos órganos.

De acuerdo a la ciencia, las funciones convencionales y las extraesqueléticas de nuestro sistema óseo se denominan función ósea. Es importante señalar, que existen ciertos factores derivados del hueso (FOD) que son imprescindibles en la regulación de la función ósea.

De hecho, existe una interrelación entre la adecuada salud ósea y correcto funcionamiento de diversos órganos y sistemas. Esto fue corroborado mediante un estudio publicado en la revista Calcified Tissue International el año 2017. Dicha investigación preclínica permitió demostrar, que existe una clara relación entre la glucosa y el metabolismo óseo.

Asimismo, se verificó que el esqueleto además de cumplir sus funciones conocidas, también cumple un rol como un órgano de secreción endocrina. Este papel lo lleva a cabo mediante la síntesis de dos hormonas. A saber, el factor de crecimiento de fibroblastos 23 (FGF-23) y la osteocalcina (Ocn).

Así, este estudio solo corrobora lo que desde hace unos veinte años se ha venido demostrando acerca del sistema esquelético.

Hoy se sabe, que el FGF-23 es liberado por las células del tejido óseo a la circulación sanguínea. Este compuesto actúa sobre los riñones y ayuda a equilibrar el metabolismo del fósforo. A su vez, la Ocn se activa mediante el proceso de resorción ósea.

El tejido óseo es más dinámico de lo que parece

El tejido óseo a pesar de estar fuertemente calcificado, no es inerte. Este tejido se encuentra en proceso de remodelación permanente. Según los expertos, anualmente se renueva aproximadamente el 10% del mismo. Gracias a este proceso de remodelado, que ocurre ininterrumpidamente, el esqueleto logra mantener su normal desempeño.

Incluso, se sabe que se producen reparaciones de microlesiones de fatiga (microfracturas).

Según las investigaciones, una acumulación de estas microfracturas podría perjudicar grandemente la resistencia del hueso. Por otro lado, permite una cierta adaptación de la estructura ósea a los requerimientos físicos que predominen en la persona.

De acuerdo a los especialistas, existen algunas condiciones como ciertas enfermedades críticas que causan procesos de disfunción o daños graves. Ello incluye ciertas enfermedades que afectan el tejido óseo y otros órganos o sistemas corporales. En este caso, se podría hablar de disfunción ósea.

Según ciertas investigaciones se ha verificado, que cuando dichas enfermedades críticas se presentan ocurre una notable pérdida de hueso. Incluso, las disfunciones propias del sistema esquelético se relacionen de forma directa con la intensidad y peligrosidad de las enfermedades críticas.

La osteoporosis: un riesgo creciente en mujeres postmenopáusicas 

Un estudio publicado el 2021 en la revista Menopause mostró las evidencias acerca del diagnóstico, prevención y manejo de la osteoporosis en la última década.

Asimismo, incluyó una actualización de la declaración realizada por la Sociedad Norteamericana de Menopausia (NAMS). Ello incluyó, su posición sobre el manejo de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas, considerando nuevas terapias y paradigmas.

Para realizar este trabajo, la NAMS convocó a un panel de expertos clínicos. La idea fue la de revisar y actualizar las recomendaciones de la NAMS de 2010. En este caso, considerando nuevas evidencias y juicios clínicos.

Dicha actualización fue elaborada por expertos en enfermedades óseas metabólicas y la salud de la mujer. Una vez finalizadas las recomendaciones del panel, fueron revisadas exhaustivamente y aprobadas por la Junta Directiva de la NAMS.

Los expertos pudieron determinar, que la osteoporosis se presenta mayormente en mujeres posmenopáusicas de edad avanzada. Esta patología podría incrementar el riesgo de fracturas, las cuales están asociadas a un incremento significativo de la morbilidad y mortalidad.

Estos especialistas determinaron además, que la pérdida ósea posmenopáusica está asociada con la deficiencia de estrógenos y progesterona. Es por ello, que dicha deficiencia es considerada como el principal factor que contribuye a la osteoporosis.

Dentro de otros factores de riesgo importantes, se visualizó la edad avanzada, genética, delgadez, tabaquismo, ciertos fármacos y enfermedades subyacentes.

Este estudio señaló recomendaciones muy importantes

Los especialistas coincidieron, que existen una serie de medidas no farmacológicas adecuadas para la mayoría de las mujeres posmenopáusicas. Entre ellas resaltaron una adecuada ingesta de proteínas, vitamina D (VITAMIN D3 + K2) y magnesio.

Asimismo, destacaron la importancia de realizar actividad física regular, no consumir excesos de alcohol y evitar el tabaquismo.

Para mujeres con alto riesgo de osteoporosis, especialmente las perimenopáusicas con baja densidad ósea y otros factores de riesgo, los especialistas realizaron otra sugerencia. En este caso, señalaron la importancia de emplear progesterona  para prevenir la pérdida ósea

De acuerdo a Estudios recientes y pruebas clínicas realizadas por expertos, se sugirió que la progesterona desempeña un papel clave junto con el estrógeno en la salud de los huesos.  Esto con el fin de aumentar la formación ósea en mujeres con menstruación regular y estrógenos. Obtener una buena masa ósea es la clave.

A su vez, los especialistas coincidieron que el objetivo primordial de las mujeres con osteoporosis y/u otros factores de riesgo, es la prevención de la fractura. Cabe destacar que, dentro de los factores de riesgo se señalan la edad avanzada y las fracturas previas.

A fin de alcanzar esta meta, los expertos sugieren combinar las medidas farmacológicas y no farmacológicas. Este efecto asociativo permitiría incrementar la densidad ósea y mejorar la resistencia de los huesos. Incluso, se sugiere el empleo de estrategias que favorezcan la reducción del riesgo de caídas.

Cabe destacar, que las mujeres que reciban tratamiento farmacológico deben estar atentas a los medicamentos aprobados por las autoridades gubernamentales. Dentro de ellos destacan antagonistas de los estrógenos, bifosfonatos, inhibidores de la esclerostina y agonistas del receptor de la hormona paratiroidea.

Una buena nutrición mejorar la salud ósea

Según los especialistas, la osteoporosis es una patología que causa que los huesos se debiliten o se vuelvan frágiles. Esta enfermedad podría afectar a personas de cualquier edad, sin embargo, es más común observarla en mujeres mayores de 50 años.

De acuerdo a las estadísticas esta enfermedad afecta a más de doscientos millones de mujeres a nivel mundial. Además de ello, se ha determinado que ocasiona cerca de nueve millones de fracturas anuales.

A pesar de que existen diversos medicamentos para tratar esta enfermedad, según muchos investigadores, cada día se incrementa el interés por detectar formas para tratar esta patología mediante la nutrición.

Recientemente fue publicado en la revista Advances in Nutrition, un análisis basado en datos de estudios realizados anteriormente. Dieciséis de los cuales fueron realizados con mamíferos de laboratorio, se incluyeron además diez estudios preclínicos y dos ensayos clínicos.

En todos ellos se determinó, que consumir ciruelas pasas, reduce la inflamación y el estrés oxidativo, promoviendo la salud ósea.

Según los investigadores responsables de este estudio, el consumo de frutas y verduras con altos contenidos de ácido fenólico, flavonoides y carotenoides poseen la potencialidad de proteger contra la osteoporosis. Además de ello recalcaron, que las ciruelas pasas ya habían sido investigadas previamente.

Se sabe, que el mantenimiento del sistema esquelético a lo largo de los años se mantiene gracias a ciertos procesos que eliminan células óseas viejas y reponen células óseas nuevas. Sin embargo, a partir de los cuarenta años el deterioro de las células viejas supera la velocidad de la formación de las nuevas.

Algunas de las causas que lo explican, son la inflamación y el estrés oxidativo. Esto provoca que los radicales libres y los antioxidantes se desequilibren. No obstante, las ciruelas pasas podrían coadyuvar a contrarrestar estos efectos.

Las ciruelas pasas a través de la lupa científica

Vale destacar, que las ciruelas pasas presentan diversos beneficios nutricionales. Entre ellos podemos resaltar la presencia de una serie de minerales, fibra dietética, vitamina K y compuestos fenólicos. El efecto conjunto de estos compuestos hacen posible su contribución a la salud ósea.

Dentro de la revisión mencionada anteriormente se comprobó, que el consumo de unas diez ciruelas pasas (100g) a lo largo del día durante un año, traía beneficios a ciertos lugares del cuerpo.

Entre ellos la densidad ósea de huesos del antebrazo y porción inferior de la columna vertebral. Además de ello, se observó una disminución de los signos de recambio o remodelación ósea.

Se encontró asimismo, que la ingesta de cincuenta a cien gramos de ciruelas pasas diarias durante seis meses, impidió la pérdida de densidad mineral ósea total. Igualmente, se detectó una disminución del TRAP-5b, un marcador de resorción ósea. Esto no se observó en las mujeres que no consumieron ciruelas pasas.

Según los investigadores las evidencias encontradas muestran en conjunto, que las ciruelas pasas podrían coadyuvar a minimizar la pérdida ósea. Ellos se inclinan a pensar, que este efecto es debido a la modificación del recambio óseo.

También, se ve favorecido por la inhibición de los procesos inflamatorios y la disminución de los marcadores de estrés oxidativo.

Cabe destacar, que los responsables del estudio, creen que las ciruelas pasas logran activar algunos mecanismos que producen cambios favorables a nivel intestinal, entre ellos la reducción de la inflamación del colon.

No todo se ha clarificado hasta ahora, por ello los investigadores continúan investigando acerca del consumo de ciruelas pasas y recabando información. Se tiene previsto determinar los efectos del consumo a lo largo de un año. Y determinar cómo el mismo influye sobre el sistema óseo, procesos inflamatorios y microbiota intestinal.

Algunos alimentos que contribuyen a fortalecer los huesos

Según el Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel, existen algunos alimentos que favorecen la nutrición adecuada de los huesos. Ello incluye el aporte de magnesio y otros compuestos que mejoran el desempeño óseo. Dentro de ellos destacan:

  • Verduras de hojas verdes (brócoli, coles de Bruselas, col rizada, hojas de mostaza)
  • Bok Choy (Col o repollo chino)
  • Llegumbres
  • Tortillas
  • Pescados grasos (sardinas o salmón)
  • Camarones
  • Nueces o almendras

Concluyendo

Ya está muy bien determinado, que la osteoporosis es un trastorno común en las mujeres posmenopáusicas. Es importante estar conscientes, que para tratar el sistema esquelético de las mujeres posmenopáusicas, es importante evaluar los factores de riesgo de fractura.

Es decir, hacer hincapié en la reducción de los factores de riesgo modificables, empleando terapias farmacológicas y no farmacológicas. Dentro de las terapias que actualmente resaltan, se incluye las ciruelas pasas. Diversos estudios ya habían detectado sus efectos positivos sobre las deficiencias del sistema óseo, en especial la osteoporosis.

Según un estudio reciente, parte de los efectos benéficos observados se deben a ciertos nutrientes y compuestos bioactivos. Entre ellos destacan, diversos minerales, fibra dietética, vitamina K y compuestos fenólicos.

De acuerdo a los investigadores, el efecto conjunto de estos compuestos contribuye de forma sustancial con la salud ósea. Así, se estableció que el consumo diario de ciruelas pasas en mujeres posmenopáusicas, produce efectos positivos sobre el sistema óseo. Esto puede deberse a la reducción de los factores inflamatorios y al aporte de minerales.

A Paula le llamó mucho la atención el material recibido, el cual comparto en el post. Ella me comentó, que le asombró sobremanera como las ciruelas pasas, un fruto deshidratado, pueden beneficiar tanto la salud ósea.

Ella realmente fue muy sincera conmigo porque a pesar que las ciruelas pasas nunca fueron sus favoritas, ya las tolera. De hecho, se las ha ingeniado para consumirlas de formas variadas para para poder acostumbrarse. Me recomendó la torta de ciruelas pasas, y las galletas de avena y ciruela pasas.

“Nuestros hallazgos sugieren que el consumo de seis a 12 ciruelas pasas por día puede reducir los mediadores proinflamatorios que pueden contribuir a la pérdida ósea en mujeres posmenopáusicas. Por lo tanto, las ciruelas pasas podrían ser una intervención nutricional prometedora para prevenir el aumento de los mediadores inflamatorios que a menudo se observan como parte del proceso de envejecimiento”

Janhavi Damani

Instituto Huck de Ciencias de la Vida, Universidad Estatal de Pensilvania

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